Dependiendo de cada mujer y si no ha habido complicaciones, en un plazo de dos a cuatro semanas a contar desde el momento del parto…
Cuando una pareja está embarazada su vida sexual se llena de interrogantes porque no saben si las relaciones coitales afectan al feto. Los especialistas recomiendan, sólo como medida de precaución para no lastimar a la mujer y al bebé, posiciones eróticas en donde esté protegido el vientre y cómoda la mujer. Cuidando esto, muy raras ocasiones el médico prescribirá abstinencia.
Contrariamente a lo que se piensa, la actividad erótica ayuda a la pareja y no causa ningún daño a su futuro bebé.
Sin embargo, las dudas continúan después de que el acontecimiento ha llegado: el bebé está en casa. La vida sexual debe continuar pero no se sabe cuándo es el momento para hacerlo porque se teme causar daño a la nueva madre.
¿Cuándo iniciar las relaciones sexuales coitales?
Por lo general, las relaciones sexuales coitales se pueden reanudar, dependiendo de cada mujer y si no ha habido complicaciones, en un plazo de dos a cuatro semanas a contar desde el momento del parto. En caso de que existan algunas reticencias de tipo emocional por parte de la madre, es importante iniciar los contactos sexuales sin la penetración, poco a poco. No se nos olvide que las relaciones sexuales no son únicamente coitales, es decir, para satisfacerse una pareja no necesariamente la penetración es la única vía.
El cuerpo tiene un sinfín de zonas erógenas que se pueden explorar y disfrutar. El postparto es un buen momento para explorar la vida erótica sin coito, reconocer a nuestra pareja a través de la piel, descubriendo cada centímetro de su cuerpo como si fuera la primera vez que se toca. Esta actividad ayudará para que la mujer se sienta nuevamente en confianza, además de que ayudará en la vida erótica futura.
Por otro lado, es sumamente importante seguir realizando esos ejercicios Kegel, incluso después de haber dado a luz a su bebé; ya que el estrechamiento de los músculos de su perineo probablemente provocará que las relaciones sexuales y el orgasmo sean menos placenteras. Si simplemente estuviera sintiéndose demasiado cansada, trate de tener relaciones sexuales en diferentes momentos del día para poder descubrir cuándo se siente con más energías.
¿Qué sucede cuando hay dolor?
El dolor durante el coito puede deberse a varios factores. Una de ellos es que a la madre se le haya practicado una episiotomía. Esta es una incisión que se realiza, en el momento del parto, en la piel y el músculo del perineo, es decir entre la vagina y el ano, con el objeto de ampliar el espacio por el cual ha de pasar la cabeza del nuevo bebé.
También durante el parto natural, la mayor de las veces se suscitan rasgaduras, que después molestarán. En ambos casos la reanudación de las relaciones sexuales coitales puede demorar un poco más. El médico o ginecólogo debe de revisar cómo va evolucionando la cicatrización porque como cualquier otra, es dolorosa y deben tenerse los cuidados necesarios para no infectarla.
Es conveniente optar como lo mencionamos anteriormente por una vida erótica placentera sin penetración hasta que haya sanado la piel.
Los cambios hormonales
Durante y después del parto la mujer sufre cambios hormonales importantes que condicionarán en algunos casos sus potencialidades sexuales. Por ejemplo, los estrógenos se mantienen por debajo de los niveles “normales”. La incidencia directa de estas variaciones hormonales se puede manifestar en un adelgazamiento de los tejidos vaginales, lo que los vuelve fácilmente irritables. También puede haber falta de lubricación ocasionando el coito doloroso.
Los cambios hormonales pueden manifestarse en el desinterés de la mujer por las relaciones íntimas. El cuerpo está recuperándose ante los cambios y necesita tiempo para hacerlo en el nivel físico y emocional.
La comprensión y participación de la pareja y la familia en este proceso es fundamental. Las mujeres necesitan también comprender y adaptarse a los retos que la maternidad conlleva.
Estamos listos para la gran noche. ¿Hay algo que deba saber?
Recuerda que es mejor tomarse las cosas con calma, encontrar una posición cómoda, y dejar que tu pareja controle el ritmo. Es posible que a ella todavía le duela, o que tenga miedo de sentir dolor. Y no te olvides de la estimulación previa: no sólo es divertida, sino que además mejora la lubricación.
Las mujeres después del parto tienden a estar algo secas durante las relaciones sexuales, más aún si están amamantando al bebé. De modo que no supongas que no tiene ganas; usa algún lubricante para aliviar toda incomodidad o malestar.
Otra cosa más: prepárense para que el bebé interrumpa sus primeras incursiones en la intimidad sexual. Ya sea a la hora de la siesta o a media noche, asuman que el bebé se despertará llorando exactamente en el momento menos adecuado. Pero no permitan que esto les impida buscar otro momento para hacer el amor.
Anticoncepción después de la concepción
Algunas parejas, ya sea por la emoción o por pensar que no pasará nada, después del parto olvidan el tema de los anticonceptivos y se han llevado una gran sorpresa al embarazarse inmediatamente.
Las madres que amamantan a sus hijos tardan, en un porcentaje alto, más tiempo en tener una ovulación. Incluso hay quienes utilizan el amamantamiento como método anticonceptivo, sin embargo no es muy confiable.
Indiscutiblemente para decidir cuál método anticonceptivo seguir, en conveniente realizar una visita al ginecólogo quien indicará el conveniente. Se suele sugerir la utilización del preservativo, las espumas, las esponjas porque no afectan hormonalmente a la madre y al bebé, si es que se le amamanta. Los anticonceptivos orales en este momento no son muy adecuados, éstos pueden alterar la producción de leche materna o bien, vía ésta pasar el bebé.
Conclusión
Engendrar un hijo conlleva muchos cambios en la mujer físicos y psicológicos. Iniciar la actividad sexual dependerá del cómo se sienta. Lo mejor es continuar con la vida erótica al principio sin penetración, ésta se puede realizar sin dejar pasar ningún periodo y ayuda a aumentar el goce de la pareja. Ambos dimensionarán la sexualidad con todos sus potencialidades sin delimitarla sólo al papel reproductivo o coital. Además optar por esta vía también sirve como un buen método anticonceptivo, mientras la nueva madre se recupera.
Para ella: Consejos para Mantener el Deseo
- ¡Cuide de usted misma! Si el aumento de peso provocado por el embarazo la está haciendo sentir tímida e insegura, debería cerciorarse de tomarse un tiempo extra en el día para comer apropiadamente y ejercitarse. ¡La confianza es la clave para volver a desear tener relaciones sexuales!.
- Siga coqueteando. Así sea mediante correos electrónicos con contenido sexual o mediante conversaciones telefónicas eróticas, o simplemente bromeando cuando está acostando en la cuna a su bebito; ¡el hecho de coquetear entre ustedes hará más sencillo mantener el deseo una vez que vuelvan a tener el suficiente tiempo como para retomar su vida íntima!.
- ¡El poder de la ducha! Una vez que haya acostado a su bebé debería tratar de tomar una ducha junto a su pareja. Ésta es una tarea que tendrá que realizar de todos modos, ¡es por ello que por qué no hacerla más divertida y así avivar el deseo!
- ¡Preparando una cita en su propio hogar! Es común que una vez que haya nacido su bebé comience a perder las noches en las que solía ver películas con su pareja o las cenas fuera de su hogar; pero ésto no significará que deberá dejar de disfrutar de las noches románticas junto a su pareja. Prepare cenas especiales, ensayando nuevas recetas y agregando una combinación de velas, música e incluso una botella de vino en su mesa.
- Estén pendientes uno del otro. Asegúrese de compartir las responsabilidades de la paternidad y no deje que sólo uno de los integrantes de la pareja se sienta abrumado por tener que cargar con todas ellas. ¡Se sentirá sumamente sorprendida al darse cuenta de cuánto mejorará su intimidad y aumentará su deseo al conformar un equipo junto a su pareja!.
Para él: ¿Cómo puedo despertar el deseo en mi esposa?
No hay mejor táctica que cortejarla: necesitas enamorarla casi como si estuvieran de novios nuevamente. En cierto sentido, ella no es la misma persona que llevaste al hospital un mes o dos atrás. Aún es tu esposa, pero ahora también es madre. Y si bien ambos se aman, los dos están atravesando por el proceso de enamorarse de esa personita totalmente nueva que crearon juntos.
Esto puede incluir momentos desconcertantes, encantadores y extenuantes para ambos. Por una parte las hormonas y el cuerpo de tu pareja están pasando por experiencias completamente nuevas, por otra parte ambos se están acostumbrando a dormir poco y a las alegrías y las tensiones que trae consigo el nuevo integrante de la familia.
De modo que si estás listo para una relación íntima y ella no, el cortejo es clave. Mantén las cosas simples. Comienza con abrazos, ya que es posible que esto sea lo único para lo que ambos tengan energías. Recuérdale que ella te resulta atractiva, y hazla sentir mujer, no sólo mamá. Es posible que lleve tiempo volver a la normalidad, pero el sexo formará parte de sus vidas nuevamente. De veras.
Fuente: estaentodo.com, terra.com, espanol.pregnancy-info.net