Ama De La Noche

Marzo 9, 2009

La postura de Los amantes en el portal

Archivado en: encuentros — Etiquetas:, , , — amadelanoche @ 5:38 pm

Parece el más difícil todavía… y dependiendo de la estatura de los dos miembros de la pareja, puede resultar incluso imposible, o casi. ¿Hay algo imposible? La penetración que se realiza no es total, pero eso no limita para nada el placer y el juego que puede dar.

Cuestiones técnicas. Aprende a hacerlo bien

Él de pié, ella de pié también. Ambos de frente, cara a cara, abrazándose. Ella con las piernas ligeramente abiertas. Algo así como manteniendo una conversación, aunque un poquito más juntos. Y aunque parezca todo tan simple, ¡¡esto tiene truco!!

Es una postura ideal para ponerla en práctica en el portal, las escaleras, entre las plantas del jardín y en todos esos sitios siempre en excitante penumbra. Ojo con los mirones!

Esta postura suele asociarse con comportamientos promiscuos. En las islas Fidji se utilizan en las relaciones extramaritales, en tanto que en las pinturas eróticas chinas se representan con ellas escenas de amor ilícito. Su nombre da a entender una cierta discreción, ideal para el ascensor o el portal. Cuando estéis en faena, ya diréis. Lo que si es seguro es que esta postura requiere de práctica en lugares más privados, si no queréis montar el espectáculo en cualquier soportal.

Luego, tras varios ejercicios, y siempre y cuando la pareja siga siendo la misma, sino, hay que volver a empezar (la variación en 3 centímetros de estatura puede cambiar mucho las cosas), quizá te interese practicarla en lugares más arriesgados; lo que le da morbo, y mucho, al asunto.

Ventajas:
Al estar de frente a frente, la pareja se está viendo y se pueden acariciar. Muchas mujeres consideran que si se realiza de espaldas es la mejor postura para alcanzar el orgasmo, porque aunque el clítoris queda fuera del juego sexual, la pared anterior de la vagina es muy estimulada. Para el hombre es una posición muy excitante, por lo que no se recomienda practicarla al principio si se quiere prolongar el acto.

Inconvenientes:
Los amantes deben ser de una altura similar, porque de lo contrario la penetración podría ser algo dolorosa. Esta postura resulta muy atractiva debido a su rareza. Sin embargo cuando se practique, la mujer debe estar muy lubricada para que el acto de introducción del pene no sea doloroso.

PARA ELLAS
Vuestro truco, los tacones; símbolo erótico la mar de útil en estos acontecimientos. De vez en cuando puedes elevar una pierna, para variar sensaciones. Y para redondear el asunto, unas cuantas clases de lambada no vendrían nada mal. Ahora todo depende de tus sensuales movimientos, de tus cálidos besos y de tus felinas caricias… ¡y que se enteren los vecinos!

PARA ELLOS
Esta postura limita aparentemente los movimientos, pero la verdad, es que permite todos los que seáis capaces de realizar con las caderas, algo a lo que los hombres no están muy acostumbrados. Movimientos discretos, sensuales y la mar de eficaces. Entra en su espacio, acorrálala contra la pared y no la dejes escapar… que sepa como se baila al ritmo de tus caderas!

PARA DISFRUTAR AL MÁXIMO
Paciencia, práctica y algún que otro lugar al aire libre, puede hacer estragos. Y la variante de ella de espaldas, no vamos a negar que puede hacer gritar a más de uno y una. Yo la llamo la postura de ¿cómo te ha ido hoy el día?, estupenda para practicar cada tarde al llegar a casa, mientras os ponéis al día. ¿Imaginas como se va a poner tu pareja cuando oiga las llaves rozar la cerradura?

Estupenda para cuando os estáis despidiendo en el portal porque no tenéis otro sitio donde ir, y sin lugar a dudas inolvidable la sensación de ser adolescente.

Marzo 1, 2009

Escuela de hogares Feministas

Archivado en: encuentros — Etiquetas:, , , , , — amadelanoche @ 9:02 pm

Una historia interesante,no?

“Todavía tenía la suerte de seguir casado. Ella era hermosísima, rubia, alta con el pelo recogido detrás, piernas largas e interminables, y un comportamiento muy femenino. La había conocido tiempo atrás, yo era un médico joven y en uno de mis viajes a congresos me hospedé en un hotel en dónde ella era camarera, se llamaba Marina. La boda fue relámpago y desde el comienzo ella se convirtió en mi sirvienta particular, es decir en Ama de casa.

Después de que ella descubriese una de mis infidelidades, se propuso acabar con lo nuestro, y yo le implore que no lo hiciera. Hasta tal punto lo vi irreversible que caí de rodillas a sus pies y le supliqué que no me dejase, puesto que yo estaba muy enamorado de ella.

Ella comenzó a hablar: “Creo que lo nuestro sólo tiene futuro si cambias de mentalidad. Leí en un revista que existen nuevos matrimonios basados en el ultrafeminismo, y después de cómo te has portado, creo que es la única solución. ¿Aceptas ser educado en el ultrafeminismo?

Yo arrodillado vacile un instante, pero desde esta posición la encontraba tan imponente que hubiera hecho cualquier cosa por ella, de tal manera que acepté.

“Bien quiero ver como me agradeces la oportunidad y la aprovechas, mañana iremos a la escuela”

La escuela estaba en un edificio a las afueras de la ciudad. Tenía aspecto colonial, y unos grandes jardines. En la entrada habían dos mujeres con ropa de montar y aspecto autoritario, nos hicieron pasar a una estancia en donde había un trono y una bella mujer que era la directora de la escuela, su nombre era Ama Patricia, comenzó a hablar:

“Bien creo que sois pareja y ambos libremente habéis aceptado un hogar ultrafeminista, pues os voy a describir las normas: Un hogar ultrafeminista es aquel en el que la mujer es la jefa, patrona, Ama… y el hombre es el empleado, vasallo, sumiso o como lo queráis llamar. Tenemos experiencia de algunos años en la implantación de estos hogares y hemos salvado parejas en proceso de ruptura, como espero que os suceda, todo se basa en la confianza en vuestras Amas por parte de los hombres, y la aceptación de las siguientes normas”:

Las mujeres en general y la vuestra en particular son seres superiores, y debéis mostrar vuestra devoción y adoración, y por supuesto subyugación a vuestra mujer. Pensad que estáis en este mundo para servirlas.

Ella es quien dirige la familia y quien dispone del dinero y contribuye con los ingresos principales. Vuestra labor es el hogar y atenderla a ella, y en el caso de que trabajaras deberías desempeñar labores inferiores a las de ella.

Los hogares ultrafeministas no tienen hijos, pero en este caso, sería labor del hombre su cuidado. Además deberán servir a sus hijas desde temprana edad y los hijos deberán ser educados en el servicio a sus hermanas y a su madre.

Las mujeres tendrán tantas relaciones como gusten, tanto con hombres como con otras mujeres, con el conocimiento y consentimiento del marido. Los maridos por el contrario serán educados en la castidad sexual y sólo tendrán relaciones con su mujer cuando ella lo autorice. Así mismo la mujer tendrá derecho a poner un aparato de castidad en el hombre y asegurar la llave para perseverar la virginidad del hombre.

Serviréis a otras mujeres como Amas, siempre tras la orden o autorización de vuestra mujer, que podrá alquilaros o subastaros por temporadas para el servicio de otras mujeres.

Dispondréis de vuestro cuerpo como le guste a vuestra mujer, lo vestiréis conforme a sus indicaciones y llevareis las señas de sumisión que ella decida:

Cinturones de castidad, collares de perro con el nombre de ella, muñequeras, ropas íntimas suyas etc. Incluso algunos maridos llevan el nombre de su mujer al rojo vivo en su piel, esto ayuda a recordar a quien pertenecen.

En privado la posición de referencia delante de vuestra mujer será de rodillas mirando al suelo o sus pies, ante su indicación deberéis lamer sus zaparos o sus pies. Serviréis a otras mujeres del mismo modo ante la indicación de vuestra mujer. Del mismo modo deberéis servirla en público si ella así lo manifiesta, sin que os podáis negar.

No hablar si ella no pregunta. Para hablar hacerlo mirando a sus pies, respondiendo siempre la palabra “Ama”.

Pedir permiso a la mujer para todo: Permiso ara comer, para beber, para ir al servicio, para abandonar la habitación etc. Ante su negativa, abstenerse de realizarlo.

La mujer impondrá el régimen de castigos a su marido, según su voluntad, sin que el pueda resistirse, con un límite: la integridad física y la vida humana (no nos gusta el maltrato animal). Así mismo lo maltratará verbalmente en público o privado.

“Estos son los 10 mandamientos del hogar feminista, si estáis de acuerdo firmar el contrato, y adentraros en la escuela, en donde os ayudaremos a desarrollarlos”.

“Señora disculpe, pero aquí no hay sitio para firmar”

“Esclavo estúpido, todos son iguales de inútiles, por eso para lo único que sirven es para estar a nuestro servicio, no entienden ni 10 sencillas normas. Mira estúpido acabas de violar la norma 8, por lo que tu mujer te deberá castigar.

Por tu bien espero que aprendas rápido a ser un esclavo sumisito a los pies de tu mujer, porque bastante suerte tienes de que no te haya dejado. Si no puedes ser su marido por lo menos podrás ser su esclavo”

“Solo ella debe firmar según dispone el punto 2, tu esclavo sólo debes adoptar la posición del punto 7 ¿has comprendido?”

“Si Ama”, respondí, y me puse de rodillas ante esas dos bellas mujeres. Me sentía humillado, pero con una gran curiosidad por este giro inesperado que daba mi vida.

Para mi sorpresa mi mujer, mi inocente mujer, que tanto respeto me había tenido hasta ahora dijo:

“Bien mi esclavito, quiero ver como nos agradeces la oportunidad que te he dado y nos lames los pies”

Desde aquel momento mi matrimonio empezaba a cambiar, pensaba, mientras saboreaba los pies de aquellas mujeres…

Febrero 26, 2009

DECÁLOGO DE DOMINACIÓN FEMENINA (I)

Archivado en: encuentros — Etiquetas:, , , , , , — amadelanoche @ 8:56 pm

“Texto educativo. Básicamente la dominación femenina entendida como fantasía o juego sexual, es un tema que muchas veces constituye un Tabú para las personas de la calle. El presente decálogo trata de aproximarse a dicha concepción para desmitificar y acercar la sociedad esta práctica sexual

La admiración del hombre por la femineidad y por lo femenino es algo que tiene una historia bastante antigua. Las antiguas civilizaciones cultivaban el gusto por la mujer, y por lo que representaba, representando artísticamente aquellas facetas que destacan de la naturaleza femenina.

Nadie puede llegar a fijar los límites de la dominación femenina, porque se basa en una relación libre y negociada de dos personas con completa integridad. Según mi parecer la dominación femenina en síntesis, puede ser considerada como una fantasía o juego sexual de adopción de distintos roles. El Rol dominante corresponde a la mujer: Ama, Carcelera, Jefa, Amazona, Adorada y el Rol sumiso corresponde al hombre: Esclavo, Prisionero, Empleado, Pony, Adorador.

Todo esto debe ser entendido como un juego y los limites deben estar delimitados y aceptados por ambas partes (normalmente la dominación femenina es una disciplina de dominación ligera).

Al hombre este juego sexual le permite liberarse del estrés de competitividad de la vida social y profesional moderna, en donde la figura masculina está obligado a competir por cada una de las metas que quiere lograr. Le permite poner en manos de una persona en la que confía las riendas del juego.

A la mujer el Rol dominante le puede permitir adoptar un Rol más activo en su sexualidad, un Rol que habitualmente a pertenecido al hombre. Le permite ser la que controle a sus gustos el desarrollo del juego y llevar las riendas de la situación.

La Dominación Femenina es en gran parte psicológica, por tanto la mujer debe convencerse y adoptar el rol dominante, pues si no el juego se convierte en rutinario. Se deben explorar todas las variantes de dominación hasta sacar en común las aficiones de la pareja. Para ello cuenta con una importante arma psicológica: La feminidad.

Todos los detalles guardan su interés y vamos a ir desvelando su misterio.

¿ A vosotras como mujeres no os gustaría por un momento ser adoradas como Diosas?, no obstante en la Dominación Femenina hay un exceso de hombres sumisos y una falta de mujeres dominantes ¿No te gustaría aprender?. Vamos paso a paso…

Gestos, palabras, actitudes…

La imagen presenta una actitud dominante, con aire de seguridad, supremacía y muy femenina. Las piernas cruzadas proporcionan una imagen muy bonita de las piernas, que suele ser un fetiche para los sumisos. Los pies cubiertos con sandalias, nos muestran sus bonitos pies, esperando ser adorados. A mi como sumiso me sugiere tumbarme en la alfombra y empezar a adorar a esta bella mujer.

Tengo que decir que en la dominación no importa el aspecto físico ni la edad, solo importa la actitud.

Posición natural del sumiso. De rodillas o tumbado a los pies de su Ama. No le está permitido hablar si no se le pregunta o se le permite. No se le permite mirar a la cara a su Ama. Debe mantener fija la vista en sus pies, bajar la cabeza y en general ofrecerse a ser amaestrado por su Ama. Debe responder a lo que se le pregunta con: Si Ama, si Diosa. Esta posición debe ser adoptada durante el juego, cuando esta frente al ama. A un gesto del Ama, gustosamente bajara su cabeza, para lamer sus pies (por supuesto sin tocarlos con las manos).

Indumentaria

La indumentaria varia según el juego que se esté practicando en cada momento, pero por norma general la mujer adoptara una vestimenta seductora y provocativa que estimule al sumiso. Este normalmente ira desnudo, no se permite llevar ropa interior a los sumisos, y normalmente en el cuello llevara un collar de perro con el nombre de su propietaria.

Durante el tiempo de normalidad, muchas parejas adoptan señas de identidad que les hace excitarse al pensar en ellas. Estas señas de identidad suelen ser discretas para pasar desapercibidas. Por ejemplo la mujer puede llevar un colgante y el hombre un anillo o una pulsera. No es infrecuente que el hombre lleve lencería femenina usada de su Ama, muy ajustada, que le haga recordar a quien pertenece.

Continuara….

Cualquier comentario o sugerencia respecto a esta serie será muy bien recibida. Si eres mujer y te interesa lo que te he contado escríbeme y seguro que ganaras al menos un amigo. Saludos a los adeptos a los relatos de marqueze.

escabel1 (arroba) hotmail.com”

ROMPIÉNDOME…LOS ESQUEMAS

Archivado en: encuentros — Etiquetas:, , , , , , , — amadelanoche @ 7:30 pm

Dominacion, amor filial, hetero y sodomizacion,cuñada y cuñado.Su mayor pasion era pasar una noche desenfrenada con su cuñado…

Hace meses que me ronda una idea por la cabeza, y es que no puedo olvidarme de aquellos labios carnosos, ¡umm!…unos labios que nunca te cansarías de morder.

Hacia meses con la idea en la cabeza, quería probar los labios de Luis, mi ex-cuñado. ¡Me producen mucho morbo, tan tiernos y a la vez tan sensuales! cuando lo veo no puedo evitar imaginar que me está montando mientras me dice al oído que le encanta cabalgar a yeguas como yo. Después llego a casi tan caliente que tengo que masturbarme para conseguir tranquilizarme; conformándome solamente con mis caricias y mi imaginación.

Sin embargo hoy lo he vuelto a ver. Es el cumpleaños de unos amigos y han montado una mega fiesta en un local enorme. Han montado un casino y todo el mundo ha tenido que venir muy elegante. He llegado tarde, me gusta que todos me repasen de arriba a abajo al entrar por la puerta.

Ya llevo un buen rato de fiesta, hace mucho calor, demasiado incluso. Voy al lavabo a refrescarme un poco la cara. Mientras me pinto los labios de nuevo me veo en el espejo con mi vestido negro de fiesta, luego, con un kilométrico escote en la espalda, y una raja en la pierna izquierda que llega tan arriba que deja ver la blonda de las medias cuando camino me siento o bailo.

Evidentemente sólo llevo debajo un minúsculo tanga negro que trasparenta mi coñito parcialmente depilado, con una tirita de pelo como las tías de los calendarios. ¡Ah! y unos zapatos negros de tacón alto muy elegantes. Soy una señorita muy elegante que lleva bailando toda la noche, y así seguiré hasta que el cuerpo no me aguante.

Creo que estoy muy atractiva. Esa seguridad me ha animado a no hacer un mogollón de tonterías con Luis. He cenado a su lado, y enseguida nos hemos puesto a charlar, y hemos ido bebiendo poco a poco pero en abundancia.

Cuando me he querido dar cuenta tenia las mejillas encendidas, y un desconcertante cosquilleo me recorría la espalda.

Después de cenar he buscado sentarme delante de él, cruzando pícaramente las piernas para que se me abriera el vestido enseñando mi pierna, tan solo cubierta hasta medio muslo. No ha podido evitar mirarme flipadisimo. Cuando me ha apetecido bailar, como a él no le gusta, me he dedicado a disfrutar y a lucirme bailando con todos sus amigos; al final, tras mucho insistir, he conseguido que bailara una lenta conmigo.

Y…¡cómo se me ha enganchado el muy cabrón! Me ha puesto las manos en la cintura ciñéndomela con fuerza, y con las puntas de los dedos me ha ido acariciando la espalda descubierta. Conforme avanzaba la canción me notaba sus manos en mi piel, hasta que al final me ha rodeado completamente con sus brazos cruzados introduciendo al mismo tiempo sus manos dentro del vestido… Entre las caricias de sus dedos y el contacto de su considerable paquete en mi entrepierna, he tenido que irme al lavabo a calmarme. Estaba tan mojada que me hubiera agachado allí mismo para llenarme la boca con aquella trepadísima polla.

Y ahora, en el lavabo, pienso que tal vez me estoy comportando como una calentorra. Sigo sin poder calmarme, aunque me he mojado la cara y la nuca un montón de veces con agua fría. Intento pintarme los labios sin mucho éxito de tanto como me tiembla el pulso.

Se acaba de abrir la puerta y oigo que me dicen: -no te pongas pintalabios que poco te va a durar… Es él quien entra y, corriendo el pestillo, se coloca detrás de mí.

-Nunca ninguna tía me havia estado calentando tan descaradamente, y nunca me había puesto tan cachondo como tú lo has hecho esta noche. ¡¡Te voy a follar aquí mismo putita!!

Me acaba de llamar putita y, sin tiempo para reaccionar, me empieza a besar el cuello mientras me baja los tirantes del vestido, dejando que mis tetas se reflejen en el espejo.

Veo como sus manos empiezan a magrearlos, como su lengua lame salvajemente mi cuello y como yo le cojo la cabeza con ambas manos. me oiga decirle que no puede ser, que

nos puede oír cualquiera, pero mientras hablo me doy cuenta que estoy muy cachonda, que sólo pienso en la dura polla que noto enganchada en mi culito….

Abandona mi cuello para besar y lamer mi espalda mientras me va bajando el vestido hasta dejarlo recogido en mi cintura. Sus manos se entretienen con mis pezones, da vueltas con los dedos alrededor para luego acariciarlos y pellizcarlos suavemente. Estoy tan extasiada que tardo en darme cuenta que está mordiéndome el cuello con tanta fuerza que noto como me clava los dientes.

-!Vigila, ve con cuidado!- consigo articular entre gemidos.

-!No estás en condiciones de pedir nada guarrona! Tu has echo lo que te ha dado la gana y me he empalmado tanto que ahora me duelen los huevos, voy a hacer contigo lo que quiera, ¡serás mi putita, Rut!- y dicho esto me coje con fuerza del pelo y me obliga a echar hacia atrás la cabeza para meterme un morreo de los que te llega hasta la garganta.

-Sólo quiero oír una palabra de tu boca- me dice mientras me sigue estirando la cabeza para atrás.

¡Dímela putita! -No sé…- le contesto, y el entonces me pega un nuevo estirón mientras me dice ? !ya lo sabrás no sufras!- y empieza a pasear sus labios por mi espalda, acariciándome con ellos y con la lengua. Al llegar a la cintura noto como se agacha y -¡zas!- baja de un solo golpe el vestido a mis pies…

Me hace temblar de la cabeza a los pies y gimo más fuerte todavía.

-!Pero que braguitas más monas que llevas, cachonda!- me dice, y se vuelve a levantar enganchando su cuerpo al mío- ¡ya sabes lo que tienes que decirme? -… no sé- vuelvo a decir y enseguida siento una bofetada en el culo que me hace gritar.

-¡Abre los ojos y mírame!- Obedezco para encontrarme en el espejo su mirada de machito descontrolado clavada en mis ojos.-¿Tienes algo que decirme?- y – ¡Plas!- de nuevo golpea mi culito, aunque esta vez no chillo, sino que me hace gemir de tan caliente como estoy. Siento como mi tanga está cada vez más empapado, y mientras tanto una lejana voz me pregunta una y otra vez lo mismo, pagando mi silencio con nuevos palmetazos que me hacen arder mi culo, que noto al rojo vivo.

No sé cuanto tiempo llevamos así. Las piernas me tiemblan tanto que creo que me derrumbaré cuando su mano izquierda empieza a acariciar mi depilado sexo.

-Podría haberme imaginado que irías depilada como las actrices porno, seguro que te mueres por que te follen tres tíos a la vez, ¿verdad? -Siiiiii!!- consigo contestar mientras vuelve a picarme en el culo y su mano roza mi coñito, haciendo que sienta mi clítoris a punto de estallar.

-Puedo pasarme así todo el rato que quiera, el mismo que tu me has tenido empalmado,¡calienta pollas!- y -¡plas!- mi culito es castigado de nuevo.

¿me dirás lo quiero oir pulí…

-!Fóllame por favor!- -No te oigo, ¡grita!.

-¡Que me folles de una puta vez cabrón!- le chillo.

-Muy bien putita, eso és lo que quería oir de tu boca- Y dicho esto vuelve a estirarme del pelo hacia atrás para hundir de nuevo su lengua en mi boca. La mueve tan lentamente que me está volviendo loca. Abandona el morreo para repetir el camino por mi espalda, llega a mi culo y empieza a amasarlo con las manos; lo aprieta mientras lo muerde suavemente, sin prisas. Cada vez noto sus dientes más abajo hasta que al final hunde la lengua en la raja de mi culo.

-Noto desde aquí tu coño de perra en celo, ¿tendré que probarlo, no?- Y mientras yo me derrito al imaginármelo comiéndomelo, él me aparta el tanga y chupa mis labios abriéndose paso hacia mi húmedo agujerito.

-Mmmm!-gimo y tiro el culo hacia atrás haciendo que su lengua penetre en mi vagina.

-¡Quieta putita que aquí el ritmo lo marco yo!- dice tras retirarse de mi sexo. Entonces empieza a bajarme el tanga mientras sus labios se pasean por las medias que cubre mis piernas. Es una nueva y deliciosa sensación que nunca havia sentido, pues los tíos te despelotan en un plisplas, sólo obsesionados en metertela o en que les comas la polla.

-Levanta el pie- me dice, mientras me coje por el tacón del zapato y me saca el vestido y el tanga.

-Ahora el otro- Y al obedecer dócilmente su orden apoyo el pubis en el lavabo y el frío contacto del mármol me hace tirar el culo hacia atrás de golpe -Tranquila, no te impacientes que ya

vuelvo- y siento seguidamente como su lengua me lame piernas arriba y en su mano derecha se desliza pierna arriba, hasta llegar a mi mojada entrepierna.-¿Aún estás mojada? -Si…, !mmmm!- contesto, y su mano empieza a frotar mis labios. Se levanta si parar de tocarme y me dice a la oreja- Siempre havia querido follar con una tía con clase, con una puta elegante, de las que te piden educadamente que las montes como un salvaje.

-¡Siiii!- acierto a decir mientras un dedo comienza a jugar en mi vagina.

Primero me mete lentamente para luego acelerar el ritmo, cada vez más rápido, mientras que con la otra mano empieza a frotarme suavemente el clítoris, haciéndome temblar de gusto.

-¿Tienes bastante con un dedo?…, ¿o quieres mas marcha?…

-Siii, más, quiero más…- le digo temblando. Retira rápidamente el dedo para de golpe clavarme dos, que entran sin dificultad en mi lubricadísima vagina. No puedo controlar mis cada vez más fuertes gemidos al notar que me acerco al orgasmo. -!Me corro!- chillo, y el rápidamente retira los dedos y deja de tocarme el clítoris.

-no, todavía no- me dice suavemente, y sus dedos empapados de mi flujo empiezan a deslizarse hacia mi culito, mientras con su otra mano vuelve a rozarme el clítoris haciendo que me estremezca enterita. Al llegar a la altura de mi ano empieza a jugar con su dedo dando vueltas alrededor de mi agujerito y me produce una excitación que pocas veces he experimentado.

Lentamente empieza a hundir el dedo en mi culo, que se abre mucho más fácilmente de lo que me había imaginado.

-¿Tendremos que preparar la puerta de atrás verdad?, ¿o tienes a mano condones? -nooooo… consigo decir cuando me introduce un segundo dedo.-¡mmmmmmm!-gimo al tiempo que meneo el culo para que me entren mejor.

-Tendré pues que estrenar tu culo, y veo que te gusta la idea….

¡El muy cabrón quiere encularme! pienso. Siempre he tenido fantasías en que me sodomizaban, pero nunca me he atrevido a pedírselo a ningún tío y tampoco me he metido nada. ¿me dolerá? El parece que ha notado mis dudas ?Tranquila Rut, una putita como tu ha de saber disfrutar de todo su cuerpo, !y yo te voy a enseñar!- y rápidamente empuja los dos dedos con fuerza haciéndome chillar de placer -¿Por donde quieres que te folle calentorra? -¡Por el culo- oigo alucinada mis palabras, -fóllame por el culo, pero suave, no me hagas daño por favor-. El saca de golpe los dedos y, estirándome del pelo con otra mano, acerca sus húmedos dedos a mis labios y me dice ? límpiamelos- y me los mete en la boca, y yo los chupo como si me hubiesen metido una polla. No me reconozco a mi misma, nunca un tío me había puesto tan caliente. ¿ De verdad le debo parecer una puta?. Su voz me devuelve al mundo.

-¡Agáchate y come zorrita!, chupámela bien para que pueda clavártela en tu culito virgen-. Entonces me gira de cara a él y poniendo las manos en mi cabeza me empuja hacia su abultado paquete. Mientras sigue cogiéndome la cabeza le desabrocho temblorosa el pantalón liberando su húmedo y empalmadísimo miembro.

-¡Mmmmm!- me encanta comer pollas, me encanta muchísimo chuparlas por todos lados y después írmelas tragando poco a poco hasta que rozo con mis labios los huevos y el pelo del pubis. Me pone muchísimo que se vacíen en mi boca, que me la llenen de leche; y, si me gusta mucho el tío, tragármela toda.

Me encuentro de nuevo ante mi pasión, pero al acercarme a chuparla un estirón el pelo me frena, y oigo la voz de Luis.

-¡De rodillas zorrona!, que se note quien manda aquí- Y yo me descubro arrodillándome servilmente y acercando mis labios a la lubricadísima punta.

-Así…, sin manos…, ¡ooooh!…, ¡no sabia que fueras tan puta!- me dice mientras noto el gusto de las gotitas que salen para lubricar. Le paso la lengua de la punta hasta el nacimiento, luego vuelta atrás, lentamente. Ara es el quien gime. Repito la operación infinidad de veces hasta que él, de tan caliente que lo he puesto, me coje fuerte por el pelo y obligándome a mirarlo me dice – ¡trágatela entera puta!, la necesito muy húmeda para estrenar tu culito sin hacerte daño.

-¡Mmmm!- noto como se me moja el coñito sólo de imaginármelo. Se coje la polla con una mano mie

ntras con la otra acerca mi cabeza, y cuando estoy a punto de tragármela me frena en seco.

-¿Tienes ganas de polla, verdad? -¡Siiiiiii! -¡Pues come putita!, ¡cómemela!- y por fin deja que me la meta en la boca.

-¡Mmmmm!- es de aquellas pollas no muy largas, pero si gorda. De las buenas para comer, pues me la puedo tragar entera sin problemas, mientras siento como llena toda mi boca. Él se deja hacer mientras gime de placer y me dice cuanto le gustaría llenarme la boca. Me estoy poniendo a cien y empiezo a masturbarme tocando suavemente mi excitadísimo clítoris. Luis está tan caliente que ni se da cuenta, y ya estoy otra vez a punto de correrme. De golpe me hace mirarle con toda la polla en la boca.

-Otro día será bonita, haces las mejores mamadas del mundo, pero tu culito virgen a de ser para mi; ya la probarás en otro momento. ¡Levántate y ponte de cara al espejo!, quiero que te veas todo el rato.

Obedezco y mi imagen reflejada, observo mis labios húmedos y mis pezones en punta, noto su pecho caliente en mi espalda y su polla presionando contra mi culo. Sin que me lo ordena separo las piernas y apoyo mis brazos en el lavabo ofreciéndole mi culo en pompa. Estoy tan caliente que ya no pienso en que me pueda hacer daño, quiero sentir como me la mete y me folla.

-¡Ya sabia yo que eras una guarrilla!, ¿qué quieres que haga con esto?- me susurra mientras pasea su polla entre el coño y el culito.

-¡Fóllame por favor!, ¡fóllame!….¡plas!- pica de nuevo en mi maltrecho culo -¡Eso ya pensaba hacerlo zorra!, quiero oir por donde quieres que te la clave -Por el culo…-digo con un hilo de voz.

-¡Plas!, ¡no te oigo!- y esta vez el cachete me ha hecho gritar.

-!Por el culo!- chillo- ¡métemela por el culo!- y me doy cuenta que esta haciendo conmigo lo que quiere, y eso me excita un mogollón, me gusta sentir que me domina.

Él se deja caer en mi espalda y acercándome su mano izquierda a la cara me dice -!abre lo ojos!-. Obedezco y veo como me introduce mi empapado tanga en la boca.

-Para que te acuerdes de lo puta que eres, y para que nadie te oiga cuando te reviente…- y mientras noto mi propio sabor en la boca, el me coje con una mano de la cadera y con la otra guía la polla hasta mi ano y empieza a presionar.

-¿Preparada par ofrecerme tu culito virginal?.

-¡Gmmmm!- consigo articular, y noto como su polla pugna para abrirse paso.

Lentamente va entrando la punta, como va dilatando mi esfínter haciéndome un poco de daño. No quiere acabar de entrar. Pienso que tal soy demasiado estrecha cuando, de improviso, noto que hace fuerza y que la punta me atraviesa de golpe.

-¡Gmmmm!- protesto, pues me ha dolido, un poco.

-¡Calla zorrita!, ya está dentro, ¿vas a gozar de tu cuerpo como nunca lo has hecho hasta ahora, ¿nunca havia petado un culito tan abierto!- y mientras pienso que debe ser de lo caliente que voy, noto como poco a poco empieza a clavármela toda hasta el final, suavemente. Me siento llena, mucho más que cuando penetran por la vagina. Cuando me la ha metido toda, me coje firmemente por las caderas y empieza a mover la polla adelante y atrás.

-¡mmmmm!- chillo cuando siento como el placer me llena. El movimiento de su polla me está volviendo loca, noto sus cojones en mi coño cada vez que me la clava. Si pudiese hablar le pediría más caña, quiero que me deja destrozada, que me reviente.

-¡Plas!- palmetazo ?¡abre los ojos y mírame-. Obedezco y veo su mirada de placer y de dominio, parece como si me leyese el pensamiento.-¿Te gusta eh?, me parece que hoy recuperarás el tiempo perdido putita. ¿Quieres que te siga galopando?.

-¡Gmmmmm!- intento decir que si y pienso que ojalá lo haga -¡Plas!, ¿así te gusta eh? -¡Gmmmm!- no pares de darme quiero decirle. Y él que me la lee en la mirada empieza a acompasar los golpes de la mano con los de la polla. Cada vez que me la clava pega un cachetazo en mi dolorido culito.

-Te voy a dejar marcada para unos cuantos días, ¡plas!, para que te acuerdes de quien te ha estrenado-. Yo ya no sé donde estoy, el placer es indescriptible y siento como me llega el orgasmo. No sé como estará él, pero yo noto una sensación brutal de placer que, desde el culo, me invade toda entera.

-¡Gmmmmmm!,¡gmmmmmm!, ¡gmmmmmmm!- intento gr

itar mientras las piernas me fallan, no me caigo porque él me tiene cogida por las caderas y empalada por el culo. él se ha dado cuenta y para -¿Ya te has corrido?, ¿tan caliente estabas?, y yo que pensaba jugar al rodeo. Igual todavía te quedan ganas.- y sacándome el tanga de la boca me pregunta – ¡Qué?, ¿quieres más zorrita?.- y mientras lo dice mueve la polla dentro de mi culo y yo noto que mi coñito de moja de nuevo.

-¡Lléname!, !Quiero sentir tu calor dentro de mi!- le digo gritando -¡córrete en mi culo cabrón, vacíate!.

-Muy bien- Y se retira de golpe de mi culito produciéndome una extraña sensación de vacío. ?Ponte a cuatro patas que vamos a ver si eres una buena yegua, ¿te voy a montar como te mereces!- Me coje del pelo con fuerza y me obliga a arrodillarme, pero sigue estirando hacia delante y hacia abajo hasta que no me queda más remedio que poner las manos en el suelo, ofreciéndome indefensa.

-¡Ten!- y de nuevo me coloca el tanga en la boca ? !apóyate en la pared y junta las piernas!, así notarás más como te atravieso- me dice desde detrás.

-¡Que vista más bonita que ofreces desde aquí Rut!, estás hecha para ser montada, conozco a muchos que pagarían por verla, ¿quieres que te los presente algún día?. Cada vez le oigo más cerca y finalmente su polla empieza a jugar con la entrada de mi culito. Se debe estar apoyando en algún sitio pues noto solo sus piernas a lado y lado.

-¡Venga yegüita!, ¡vamos a montar un poquito!- y noto como se abre paso por mi esfínter metiéndomela toda de un solo golpe.

-¡Gmmmmm!- siento como si me partieran el culo, y antes de que pueda reaccionar me coje por el pelo y me tira con violencia hacia atrás.

-¡Al trote puta!- empieza a picarme en el culo -¡plas!, ¡plas!, ¡plas!, ¡venga zorrita animo!- va moviendo lentamente la polla alante y atrás.

Aunque me había imaginado en mis fantasías que me montaban así, nunca había creído que en la realidad dejaría que me lo hicieran.

-¿Lo haces muy bien para ser la primera vez!- y apoyándose en mis caderas acelera el ritmo. Siento su polla penetrándome, haciendo mi culito de deshaga de gusto.

-¿Te gustaría tener en la boca otra cosa más caliente que un tanga eh?- Y sin poder evitar imaginar que le estoy comiendo la polla a otro tío me pongo más caliente.

-¡Gmmmmm!- intento decirle que si, y él reacciona tirándome más fuerte del pelo y cacheteando otra vez mi culo.

-¡Venga putita!, ¡venga!-. Él está muy caliente y eso me excita aún más.

Noto el suelo está helado en mis rodillas y manos, pero me da igual. ¡Sólo quiero sentir su polla en mi culo, follándome y…! su mano deja de picar mis nalgas, que ya deben estar en carne viva, par pasearse por mi coñito.

Deja de montarme y sin salirse me ordena que me deje caer de lado. Obedezco, me llena la sensación de su polla girando dentro de mí hasta que llego al suelo, y él empieza a bombear de nuevo, arrodillado, en contacto con mi maltrecho culo.

-¡Mira putita!,¡así te follaria otro!- mete dos dedos en mi humedísima vagina.

-¡Gmmmmm!- ¡que gusto dios!, siento como alterna el ritmo de la polla con el de los dedos. Noto como cuando me la mete los saco, y al revés. Siento que me llena toda, estoy excitadísima y el también.

-¡Que culito que tienes guarrona!, ¡no puedo más!- sus palabras me excitan aún más. -¡voy a reventarte!- y saca los dedos de la vagina para pegarme en la cadera. -¡Plas!, ¡Plas!,¡eres la tía más cachonda que me he tirado!…¡me estás poniendo a cien!.

-¡Fóllame!, ¡fóllame!, ¡fóllame!- quiero decirle y tan sólo pueda gemir, -¡gmmmmm!. Está súper caliente, noto su polla durísima, a punto de reventar.

Deja de picarme y, mientras me retiene de la cadera con una mano, con la otra me coje de la media estirándome fuertemente hacia él.

-¡Que polvazo que tienes cabrona!, ¡Te voy a llenar entera!- grita clavándome la polla salvajemente haciendo que mis sentidos estés a punto de estallar. Siento los espasmos de su polla – &iexcl

;Ahhhh!, ¡ten!, ¡ten!, ¡ten!- me grita, y estallamos los dos en un brutal orgasmo que me hace temblar entera, mientras siento que su leche me inunda el culo.

-¡Gmmmm!, ¡gmmmmm!, ¡gmmmmm!- gimo, gozando con sus últimos espasmos.

-¡Muy bien Rut!, no sabia que fueras tan puta.- Me da un beso en el cuello y se retira todavía empalmado de mi culo, dejando que su semen salga poco a poco de mi castigado esfínter.

Estoy tan reventada que no puedo ni moverme. Ni siquiera puedo hablar cuando me quita el tanga de la boca y lo utiliza para limpiarse la polla llena de fluidos. Se viste rápidamente mientras yo sigo sin reaccionar y, acercándose a la puerta, me dice enseñándome el tanga ?lo tendré en casa si lo quieres recuperar, sólo tienes que venir tan guapa como hoy. Y no hace falta que lleves otras, ¡ya te pondré yo estas!, !Hasta otra!-. Y cierra la puerta tras él dejándome desnuda en el suelo, llevo solamente las medias y los zapatos de tacón.

Cuando por fin consigo incorporarme se abre la puerta., ¡Uf! es Bet, mi mejor amiga.

-¡Rut!, pero…- y a verme la que me resbala por las piernas- ¡has estado follando en el lavabo!- y mira hacia la puerta -¡con Luis!, ¡que cabrona!, ¡con lo que me gusta a mí!, ¡y en el lavabo!…¡que morbazo! -¡Bet!, ¡por favor!, me quieres ayudar a ponerne el vestido- y al ayudarme ve mi culo enrojecido.

-¡Pero que salvaje!, ¿te ha montado como un loco eh?- me dice con un retintín de complicidad.- ¡que cara de bien follada que haces!, ¡que envidia!…oye, ¿y tus bragas?…¿se las ha llevado?, ¡claro!, era eso lo que se metía en el bolsillo. ¡Que vicioso!….¿no te habrá…?, ¡que ha este le va el rollo de detrás!…

- ¡Si Bet!, ¡¡¡¡me ha dado por culo y casi me desmayo del gustazo!!!…¡¡¡Que polvo!!!…, y ahora vamos a bailar, ¡que la noche aún es joven!

Si queréis comentar la jugada, cosa de agradecer, mi e-mail es burgeseta (arroba) hotmail.com

Febrero 25, 2009

REENCUENTRO CON CAROLINA

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Dominacion y Sado.Mario iba a aprender una importante leccion.

- Hola Mario, soy Caro. ¿Me recuerdas? Cómo no iba a acordarme de ella, su cuerpo parecía el de una diosa, y tenía unos pechos enormes. Casi me fue imposible mirarla a la cara, mis ojos se iban instintivamente hacia sus pechos. Decidí que no me iría de Madrid hasta que me la hubiese follado por todos los sitios. Esa linda boquita tenía que lamer mi pene hasta lo más hondo. Me imaginé a Caro arrodillada frente a mí mientras me succionaba todo mi semen.

- Hola Caro. ¿Cuánto tiempo hacía que no nos veíamos?. ¿Cómo te va?- Le pregunté.

- Pues ya ves, Tan bien como siempre. Hace tiempo que tenía ganas de verte. ¿Te apetece que te invite a cenar en mi casa esta noche?. Además así podría acompañarme, es que no me apetece nada buscarme ahora un taxi.

La verdad es que no tenía nada que hacer así que decidí aceptar su oferta, sin saber que era lo que me esperaba. La acompañé a mi coche, y ella me fue indicando la dirección de su casa. Tal como me había dicho, vivía sola en un conjunto de chalet adosados en las afueras de la ciudad. Se pasó el trayecto charlando muy animosamente conmigo y contándome todo lo que había estado haciendo desde que dejamos el mismo despacho.

Yo solo podía pensar en follar. Una larga y continuada follada, pero ella no parecía estar interesada en el tema. Yo estaba excitado, mi polla estaba a punto de estallar. Pero para mi salvación ella se dio cuenta.

- Vaya, Veo que eres un niño travieso. Creo que debemos hacer algo para solucionar tu problema.

Nos tomamos media botella de whisqui entre los dos, entonces ella me dijo que iba a pasar una noche que nunca olvidaría, pero solo con una condición, yo la obedecería en todo momento. Desde ese momento yo era su esclavo, y nada podía negarme. Ya no sería Mario, a partir de entonces no tendría nombre. Sólo sería su juguete y podría hacer conmigo lo que a ella se le antojase. Si la aceptaba como ama tendría que llegar hasta el final. Una vez que aceptase, no podía echarme atrás. Yo acepté sin titubeos. La verdad es que el juego ama-esclavo me gustaba, aunque nunca hasta entonces me había atrevido a practicarlo.

- Ahora estate quieto aquí y no te muevas, si no quieres que se te castigue. Soy una ama muy exigente, y no tolero ningún tipo de indisciplina – me ordenó.

Me hizo esperar un buen rato. Ya estaba ansioso por obedecerla. Me había propuesto no decepcionarla. Vi que se dirigía a su cuarto y regresaba con una caja de madera cerrada con un pequeño candado. Me ordenó que me arrodillase y así lo hice. Ella abrió la caja y sacó un collar de perro con remaches de metal. Me ordenó que me lo pusiese. Dudé por un momento. Me sentía humillado, avergonzado por que realmente estaba desando complacerla.

- A qué esperas esclavo- me gritó. Estas empezando a enfadar a tu dueña. Cuando te hable, mira hacía abajo. ¿Cómo te atreves a mirarme directamente a los ojos? Incliné la cabeza miré al suelo. Me coloqué el collar de perro en el cuello. Este me era demasiado ancho y me hacía mantener la cabeza erguida. No podía evitar mantener la mirada a la misma altura que la de mi ama. Yo intenté explicárselo, pero se enfureció aún más.

- Voy a tener que emplearme a fondo – me dijo. No te mereces una ama tan buena como yo. A partir de ahora tu única respuesta debe ser – Sí mi ama. No aceptaré más otro tipo de indisciplina. Ahora, desnúdate y ponte de rodillas.

Lógic

amente la obedecí en el acto, no quería volver a defraudarla. Me desvestí los más rápido que pude y me arrodillé ante ella. Me sentí avergonzado. Ella estaba totalmente vestida, mientras yo no llevaba más que un collar de perro. Vi como sus pasos se dirigían de hacia la caja de madera que previamente había dejado encima del sillón y cogía algo. Yo, aun seguía arrodillado en el suelo con la mirada baja. Noté como se me acercaba por detrás.

- Ahora junta las manos en la espalda.- me ordenó sin titubeos.

Noté como mis manos eran aprisionadas fuertemente por una abrazadera y perdían toda la movilidad. Estaba totalmente a su merced, y ella lo sabía. Lo increíble es que jamás recordaba haber estado más excitado. Enganchó mi collar a una cadena y dio dos golpes secos en dirección a su coño. Yo empecé a lamer como mejor pude. Entre mis ligaduras y la posición que me obligaba a mantener la labor era bastante difícil. Noté como sus flujos vaginales me corrían por toda la cara. Su olor era delicioso. Pasaron 15 minutos y yo ya estaba cansado de lo mismo, mi lengua no podía más y me dolían las rodillas, tenía ganas de penetrarla y correrme. No podía aguantar más. Pero Carolina permanecía impasible ante mi evidente necesidad. Entonces cometí el error de intentar levantarme para poder introducirle mi pene antes de que estallase. Ella no me lo permitió, me abofeteó la cara una vez y comprendí mi fallo.

- Eres un mal esclavo. El peor que he tenido en muchos años. Voy a tener que castigarte severamente. Ahora verás.

Yo no sabía que hacer. Estaba desconcertado. Metió la mano en la caja y sacó una venda, me tapo los ojos y empezó a tirar de la cadena. Empezamos a bajar unas escaleras, percibí que nos dirigíamos al garaje, cada vez que nos adentrábamos más notaba como ella tiraba más fuerte de la cadena que dirigía mis pasos.

Al llegar al final del garaje, me desató las manos sentí un gran alivio. Pero ese alivio iba a durar poco. Escuché el sonido de unos grilletes mientras percibía como el frío acero aprisionaba mis manos. Aquello me excitó aun más. Me quitó la venda de los ojos y observé como el garaje había sido transformado en una excelente sala de sadomasoquismo. Había todo tipo de artilugios. Algunos de ellos jamás los había visto, ni lograba intuir cual sería su utilidad.

En el techo había colocado una argolla de la que salía una cuerda de nailon blanco que terminaba en un motor que la tensaba. Los grilletes empezaron a subir. Quedé con el cuerpo totalmente erguido y sin posibilidad de maniobra. El contacto de los dedos de mis pies era lo único que me mantenía apoyado en el suelo.

- Te he quitado la venda por un motivo. Cerdo. Quiero que veas todo lo que te voy a hacer, así comprenderás que no estoy dispuesta a permitir otra insolencia.

No sé cuanto tiempo estuve en aquella posición. El tiempo se me hacía interminable y esperaba recibir mi justo castigo. De repente noté como mis nalgas recibían los fustigazos que mi ama me propinaba. El placer era infinito, indescriptible, pero fue entonces cuando cometí otro error. Tuve la osadía de correrme sin su permiso. Aquello me devaluaba como esclavo, y ella se propuso corregirme.

- Me obligas a actuar severamente contra ti, esclavo- me dijo. Aquí aprenderás la lección.

No entendí a que ser refería, ¿qué podía ser peor que aquello? Acaso, ¿No era aquello humillación suficiente?. Parece ser que no. Me separó las piernas en un ángulo de 45º y me colocó una barra de metal en cuyos extremos había dos correas de cuero. Aquello me pillo desprevenido. Más tarde comprendí la utilidad de aquel artilugio. Con en mis piernas era imposible que pudiese cerrarla, y así mi ano quedaba a plena disposición de mi ama.

Cuando me volví a fijar en ella su única vestimenta era una braguita con un enorme pene negro incrustado. Entonces lo comprendí todo. Iba a ser penetrado por aquella chica a la que yo hasta hoy había considerado una mujer tímida y retraída y muy cariñosa. El tamaño de aquel pene era descomunal. Pensé que sería imposible que aquella cosa entrase dentro de mí. Pero

me equivocaba. Esperé por lo menos que usase algún tipo de lubricante, pero mi ama no se dejó amedrentar. Mi osadía al correrme la había ofendido demasiado. Noté como con la punta del pene buscaba el principio de mi orificio. Yo estaba totalmente seco por ese lugar así que tuve la esperanza de que desistiera. Pero no lo hico. Presionó hasta que de una envestida lo encajó totalmente hasta lo más hondo de mis entrañas. Quedó perfectamente encajado. Parecía que aquella polla había sido fabricada para mi orificio. En un primer momento, el dolor fue intensísimo, pero a medida que ella me envestía una y otra vez, aquel dolor se convirtió en placentero. Mi ano se había dilatado totalmente y aceptaba gustoso aquella magnífica polla.

Tenía todo el culo destrozado, el dolor que la fusta de mi ama me había propinado ya era solo un lejano recuerdo que se diluía en mi mente. De repente ella paró, extrajo el pene de mi ano. Aquello si fue una crueldad, mi ano había tomado voluntad propia y deseaba seguir siendo utilizado. En aquel momento me sentí como un perro en celo, quería más. Pero ella parecía haberse cansado de mí. Me libero las manos de los grilletes, pero me dejó puesta la barra metálica que me inmovilizaban los pies. Pensé que mi tormento había terminado, pero me volví a equivocar. Tiró de la cadena del collar de perro y me dirigió hacia un potro en el que hasta entonces no me había fijado. Me sentí ridículo con mis andares de pato, pero no podía negarme a los deseos de la ama que me había adoptado.

Nuevamente me vi encadenado a otro artilugio, pero esta vez en una posición aun más humillante. Mis manos y mis pies fueron atados a las patas del potro de forma que mi ano volvía a estar a su entera disposición. Me obligó a introducir la cabeza dentro de un agujero que alguien había hecho en una especie de pared de madera. Con lo que mi ángulo visual quedaba limitado por debajo de la cintura de mi ama.

Cogió otro pene de tamaño y longitud aun mayor que el anterior y volvió a penetrarme sin compasión una y otra vez. Hasta que yo ya no podía más. Se detuvo por un momento, apartó el pene de mi ano y me sentí aliviado por el momento. Sus manos empezaron a hurgar en mi boca. Antes de que me diese cuenta me había colocado un aro sujeto a dos correas de cuero que se cerraban detrás de mis orejas y que me imposibilita cerrarla. Acto seguido me introdujo el mismo pene que por el orificio que el aro había abierto en mi boca. Me obligó a que lo limpiase con mi propia lengua. No lo sacaría hasta que lo hubiese dejado totalmente limpio.

A la mañana siguiente nos despertamos los dos en la misma cama. Volvía a ser la mujer cariñosa y dulce que yo había conocido en Barcelona. Sin embargo yo no tenía la sensación de haber follado. Yo, había sido el único al que habían follado por todas partes.

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Rosas y Muñecas.

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Una historia bellisima y digna de leer.

Cuenta la leyenda que hubo un tiempo en el que existió un fabricante de muñecas llamado “El Creador”, que llego a crear las muñecas más perfectas del mundo y las dio vida. Eran pequeñas, no más de 30 centímetros de altas, de una belleza inimaginable, tenían ojos brillantes como estrellas y la piel tan suave como la seda. El Creador ya en su vejez justo antes de morir les dijo a sus muñecas que la última de ellas que quedara con vida se convertiría en humana, en una muñeca perfecta. Cuando murió, no se volvió a saber de el ni de sus muñecas durante muchos años.

James era un joven adinerado, que vivía en una gran mansión con una gran jardín lleno de rosales, lagos y caminitos cuidados de piedra. El muchacho era una persona huraña, malcriada y cruel que no respetaba a las personas por lo que eran. En el día de su cumpleaños llenaron todo su cuarto de preciosos regalos, envueltos en los más bonitos colores y lazos. Entre ellos James vio una vieja maleta usada, cuyas esquina una vez metálicas habían perdido su brillo dorado por el tiempo. Simplemente le dio una patada y aparto la maleta en una esquina.

Por la noche, un ruido despertó al joven. Busco el ruido hasta deparar en la maleta que estaba en la esquina. Se acerco cautelosamente y con cuidado abrió la maleta. En ella vio a una preciosa muñeca de porcelana. Vestía de rojo sangre, tenía un brillante pelo rubio y unos preciosos ojos Azules. El joven levanto a la muñeca y debajo de ella había una llave. James dio cuerda a la muñeca y esta cobro vida. El muchacho se alejo del susto mientras la preciosa muñeca se acercaba a el atravesándole el alma con una gélida mirada. Esta se mantuvo de pie delante de el y le puso la mano con dulzura. De repente, sintió un dolor penetrante en la mano, nunca había sentido tanto dolor en su vida, se le cayeron las lágrimas del dolor. Cuando aparto la mano vio que en el dedo tenia un anillo de metal. La muñeca se presento como Roze, La Reina de las Rosas y le dijo que ese añillo era el símbolo de servidumbre ante ella y que cada vez que fueran en contra de los deseos de ella, sufriría dolores inimaginables.

Pasaron los días, y el joven revoltoso por naturaleza se intentaba resistir a las ordenes de la muñeca, pero cada vez k lo hacia el dolor de mil puñales le recorría el cuerpo. Así James empezó a seguir las órdenes de su ama, haciendo las tareas más ingratas que se le podían pedirá a una persona. Con el tiempo el muchacho empezó a ver como era la vida de un criado y aprendió a apreciar el sacrificio, por lo que con el tiempo se fue convirtiendo en un joven amable con sus semejantes. A tal punto llego la compenetración y la devoción por Roze, que el joven James llego a enamorase de ella.

Pasaron los años, James y Roze eran dichosos y vivían en paz. Una paz que fue truncada, cuando una noche, en la ventana del cuarto del joven, apareció una nueva muñeca, muerta de envidia ente la felicidad de ambos. Era preciosa, su piel nívea brillaba bajo la luna y su largo cabello blanco caía por la espalda de un precioso vestido azul noche. La nueva muñeca se presento como Kage y reto a Roze a un combate a muerte para ver quien seria la única muñeca vivía de “El Creador”.

El combate fue encarnizado, ambas muñecas volaban y chocaban con brutalidad en el aire. Hubo un momento en la que Roze cayó al suelo herida, ante tal imagen empezó a apoyarla y a animarla. En ese mismo instante el anillo a brillar con un fulgor anaranjado y empezó a quemar como si tuviera al Sol en la palma de la mano. Roze se puso en pie y comenzó a luchar con más ímpetu que nunca, mientras que el joven aguantaba agonizante por la que la escarlata muñeca tuviera fuerzas. Cuando Kage fue derrotada, celosa y llena de ira, en su último esfuerzo, se lanzo hacia James, pero, cuando estuvo apunto de acertarle, Roze se lanzo a por ella. Al chocar ambas muñecas desaparecieron en una explosión de pétalos de rosas.

James se levanto sobresaltado de la cama, todo sudoroso, pensando si lo vivido era real o solo un sueño, pero noto un dolor punzante en la mano y vio como la marca del anillo en forma de rosa estaba gravado a fuego en su piel. Se dice que James nunca se caso ni tubo amantes y observando los rosales del jardín, con la mirada perdida en el vacío, mientras se acariciaba la rosa de su mano, se paso todas las tardes de su vida hasta el día que falleció y fue enterrado en esos mismos rosales.

Relato sacado de Mansiondeamas.com. Pido disculpas al propietario y webmaster de la web MansiondeAmas por no haber citado la fuente de la que ha salido este relato y le agradezco que se haya tomado su tiempo en avisarme de semajante error.

El nacimiento de una AMA

Archivado en: encuentros — Etiquetas:, , , , , — amadelanoche @ 5:19 pm

El nacimiento de una AMA contado por ella y su sumiso.

“Una semana a los pies de alyssita
Llega el día en que  AE propone que me convierta en Ama de indianaMDA por una semana. Para mi es una satisfacción ya q deposita en mi un voto de confianza y va a ser mi primera experiencia como Ama.
En ese mismo momento empezaron a pasar muchas cosas por mi cabeza, sentía felicidad, inquietud y con ganas de ver como iba a transcurrir esa semana.
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Cuando AMAEROTICA, le dijo a MadameAlyssita, que me cogiera una semana como su sumiso, primero pensé, es una broma., jejeje, pero veía que no, que lo decía totalmente en serio, que iba a ser durante una semana sumiso de Alyssita. Entonces de la gracia, pase a estar contento y feliz. Siempre pensé que Alyssita, de todas las personas que conozco, gustosamente me sometería a ella, y le daría toda mi devoción. El inconveniente, la distancia. Mi sometimiento a ella tendría que ser por msn. Pero me esforzaría para que ella estuviese contenta y yo feliz.
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La primera orden q recibió indiana de mi, fue de tipo físico, el realizar flexiones antes de acostarse, para q así se comportara ya q situaciones antes había estado un pelin “travieso”. El sabia ya q se lo advertí, q si yo veía una actitud por su parte q no me gustara, eso iba a aumentar.
Por motivos personales, q no vienen al cuento, no disponía de mucho tiempo y por lo tanto le pedí ayuda con mis estudios, para así facilitarme las cosas y ganar yo tiempo, sacar un poco mas de tiempo e ir mas desahogada.
Por ultimo, tendría q cumplir un deseo mío, de esa manera se estaba entregando mas a mi además de demostrarme su lealtad, tendría q cumplir celibato.
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Pues enseguida SeñoraAlyssita, por aquel entonces, ahora MadameAlyssita, empezó a ejercer de mi AMA, una vez pasado el momento jocoso y bromista de los primeros momentos. Su primeras órdenes como mi AMA fue, todos los días antes de acostarme que hiciera 10 flexiones diarias, por haber sido tan descortés y haberla mostrado tal falta de respeto en Ozu en todas las ocasiones anteriores. Si no la trataba a partir de ese momento en público con el respeto debido, esa cantidad se incrementaría.
La segunda orden fue que siempre que me lo pidiera, le ayudara con sus deberes de clase, o en toda cosa que ella me lo solicitará. Y la última orden fue, celibato obligatorio. No podría masturbarme lo mas mínimo sin su permiso. Ella me diría cuando podría o cuando no. Y así hice, punto por punto.
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Con forme se iba adentrando la semana, iba recibiendo mas y mas muestras de afecto, de atención de mi sumiso. Con cada una de esas muestras, conseguía sacarme una sonrisa. Sus mensajes, sus bonitas palabras, esas pequeñas cosas q muchas veces pasan desapercibidas y no sabemos apreciar.
La verdad, es q no me puedo quejar mucho de él, aunque he de reconocer q en mas de una ocasión, me ha hecho rabiar en mas de una ocasión. Siempre q ha podido me ha echado un cable en lo q me hiciera falta, lo cual se lo agradezco y dice mucho de él.
Me consta, que el cumplir mi orden de estar en situación de celibato, le ha resultado duro y ha sido un gran sacrificio, y para mi tiene mucho valor que lo haya superado y sufrido para mantenerme así contenta con el.
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La semana transcurrió genial. De las dos primeras órdenes fue bien. Era una pereza tremenda que al final del día me tuviera que poner a hacer flexiones pero las hacia. Eso si, después dormía muchísimo mejor. Mas cansado aun. Me cuide mucho de meterme con Alyssita para que no me metiera mas flexiones que ya si se convertiría en demasiado duro de hacer. Eso si, después de cumplir con las flexiones no tardaba en decírselo, orgulloso de haber cumplido con su orden, como si fuese mi única manera de dar satisfacción a mi AMA y que ella lo supiese.
Respecto a la orden de ayudarla, pues hice lo que pude. Me preguntaba cosas bastante complicadas o ya olvidadas de mi época universitaria. Así que cumplí lo mejor que pude.
Lo más complicado fue el celibato. Cierto es que una semana sin masturbarte es fácil, pero la orden en si, proveniente de ella, para mi le añadió una gran carga erótica, que no se muy bien explicar, pero que evidentemente acrecentó mi deseo, y por lo tanto la dificultad por cumplir con la orden.
De vez en cuando, le pedía que me diera permiso para que me pudiera masturbar, y ella me decía que no, y eso lo empeoraba porque me sentía muy en sus manos y acrecentaba mas mi deseo, no solo por el placer, si no por ella, por mi AMA. Pero la semana paso, y cumplí a la perfección con lo que Alyssita me ordeno.
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Como conclusión de toda esta semana, he de decir que ha sido una experiencia fabulosa, en la que ha habido momentos malos y buenos, como en todo, pero sobre todo ha habido un buen ambiente entre los dos. Y para que luego se me queje… es una persona que merece la pena conocer, es atento, cariñoso, y un buen amigo, y como sumiso… me reservo para mi la opinión, es broma, estoy satisfecha de indianaMDA.
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Y la semana termino, y la experiencia se hizo breve pero intensa. Sentí que para ella también le resulto gratificante tenerme a su servicio, por lo que me causo gran placer y pena porque se acabara. Me di cuenta que la quiero mucho y que me encantaría ser su sumiso, ya fuese a distancia, por msn, por teléfono y que en algún momento, me pudiese poner a sus pies y besarlos como un buen sumiso que quiero ser.

MadameAlyssita e indianaMDA”

Relato sacado de Mansiondeamas.com. Pido disculpas al propietario y webmaster de la web MansiondeAmas por no haber citado la fuente de la que ha salido este relato y le agradezco que se haya tomado su tiempo en avisarme de semajante error.

Febrero 23, 2009

Sábado por la tarde – por Duncan

Archivado en: encuentros — Etiquetas:, , , , , — amadelanoche @ 7:21 pm

La historia de un sumiso y su primera vez.

“Sábado por la tarde; estoy en casa aburrido y me decido a encender el ordenador. Entro en mi canal preferido, que no es otro que un canal de dominación femenina. En el fondo se que es entrar por entrar, ya que nunca he conseguido tener un contacto real a través del chat, pero no pierdo la esperanza de encontrar a alguien que colme mis deseos más ocultos. Introduzco mi nick y entro en el canal. El tiempo va pasando entre privados que no llevan a nada, enviados por hombres que se hacen pasar por mujeres para conseguir cibersexo gratuito. Solicito un privado a un Nick que me parece interesante ya que en el mismo aparece el nombre de mi ciudad. Mi petición de privado es aceptada, le digo como soy y lo que busco, para mi sorpresa me indica que le atrae la idea, pero que ella tan solo acepta real, con lo que si estoy de acuerdo me propone la idea de quedar para conocernos y tomar un café. Me pide el número de teléfono y me dice que se pondrá en contacto conmigo para quedar ya que ahora debe desconectarse.
Tras desconectarme del canal, pienso que será lo de siempre alguien que no llamará o algún tío haciéndose pasar por mujer para dar falsas ilusiones a otras personas para apagar su propia frustración al no ser capaces de encontrar a nadie.
Los días van pasando y ya ni siquiera recuerdo esa breve y fría conversación por chat, cuando de repente y en medio de una reunión de trabajo mi teléfono empieza a sonar; no conozco el número pero respondo abandonando la reunión por el momento.
Cual es mi sorpresa al escuchar una desconocida voz femenina al otro lado de la línea, tras explicarme quien era me dijo que esa misma tarde me esperaba en un céntrico bar de Palma a las 20:30 horas, indicándome que fuese puntual, que acudiese a la cita portando un ejemplar del periódico Ultima Hora y me sentase en la terraza esperando nuevas instrucciones.
Tras asentir a todo lo que me decía y después de colgar el teléfono, volví a entrar a la reunión que había dejado a medias; no podía dejar de pensar en esa llamada y fui incapaz de concentrarme. Todavía faltaban nueve horas para ese momento tan esperado por mi y que ya pensaba que nunca llegaría. Esas horas fueron interminables, a las 19:00 horas salí corriendo de la oficina y me fui a casa a darme una ducha y acicalarme para estar lo más presentable posible, pasé por supuesto por un kiosco para comprar un ejemplar del diario que debía llevar conmigo. Puntualmente llegué al lugar concertado me senté en la terraza y me puse a ojear el diario tras pedir un café. Después de unos diez minutos mi móvil empezó a sonar, rápidamente y muy nervioso contesté a la llamada. Efectivamente era ella, estaba al otro lado de la acera mirándome mientras me decía que una vez reconocido venía a sentarse conmigo y tomar algo. Colgó el teléfono y se acercó a mi mesa, yo me levanté enseguida y cortésmente le retiré la silla para que tomase asiento y volví a sentarme en mi silla. Enseguida le pregunté que quería beber y llamé al camarero para solicitarle un coca cola que es lo que ella quería. Tras servirnos su bebida y retirarse el camarero, ella empezó a hablar y preguntarme por cuales eran mis límites y gustos, a lo que yo le contesté que mis límites en principio se referían a las agujas y el scat, pero que si ella me aceptaba como su fiel servidor sería ella quien marcaría dichos límites. Pareció gustarle mi buena predisposición ya que me dijo lo siguiente:

- A partir de este momento te dirigirás a mí tratándome siempre de Usted o llamándome Señora.
- Estés donde estés y hagas lo que hagas siempre estarás dispuesto para mí, las 24 horas del día.
- Tendrás dos códigos; Negro querrá decir que lo que te esté haciendo en ese momento no lo puedes soportar y me pides que pare; Blanco querrá decir que ya no puedes más y que me estás diciendo que ese día ya no aguantas más.
- Tan solo hablarás cuando yo te lo pida.

Si aceptas debes decírmelo ahora mismo, si en alguna ocasión me fallas nunca más te permitiré volver a verme.

Era lo que siempre había esperado encontrar, un Ama de verdad, y aunque el físico nunca lo había considerado algo importante en este tema, fue una muy agradable sorpresa que la persona que me iba a dominar además tenía un físico mejor de lo que hubiera podido soñar, medía aproximadamente 1,65 metros, debía pesar unos cincuenta kilos, una preciosa cara de ángel, de tez blanca y un pelo rizado largo precioso.

Rápidamente contesté que estaba dispuesto y que por supuesto acataba todas sus órdenes a partir de ese momento agradeciéndole la posibilidad que me estaba brindando de estar a sus pies.

Muy amablemente se despidió no sin antes comentarme que era la última vez que nos trataríamos como iguales y que la próxima vez y siguientes yo sería su sumiso y dispondría de mí de la forma que ella creyese oportuno. Me dijo también que a partir de ese momento cuando chatease debía añadir un collar a mi nick ya que me había convertido en su pertenencia y ese collar sería {AD}.

Se fue y me quedé pensando en la gran suerte que había tenido de poder encontrar aquello con lo que había soñado toda mi vida, esa vida que a partir de ese momento iba a cambiar y que ya no me pertenecía a mí.

Pasaron los días y no tenía noticias de la que iba a ser mi Dueña y Señora, hasta que una tarde me llamó para decirme que al acabar el trabajo en la oficina me dirigiera a una dirección exacta, donde encontraría una furgoneta aparcada, la cual estaría abierta y que me introdujera por la parte trasera de la misma. Sin más explicaciones colgó el teléfono. Al acabar el trabajo seguí las indicaciones dadas por mi Ama, fui a la dirección que había anotado y encontré la furgoneta en el lugar que se me había dicho, entré en ella y encontré una nota escrita y una linterna. Una vez dentro oí como alguien cerraba con llave el portón trasero. Encendí la linterna y leí la nota en la cual se me ordenaba que me desnudase y me
colocase en las muñecas y los tobillos unas correas de cuero con remaches metálicos y un collar de las mismas características en el cuello, asimismo debía colocarme una capucha del mismo material, la cual me impedía ver. La furgoneta ya se había puesto en marcha y se dirigía hacia un lugar totalmente desconocido para mí, lo que me causaba una extraña sensación de morbo y miedo a la vez. El coche circuló durante aproximadamente una media hora hasta que paró. Supongo que debió entrar en algún garaje ya que de repente se volvió a poner en marcha y se movió unos segundos, cuando escuché algo parecido a una barrera bajando. Yo había obedecido todas las órdenes que estaban escritas en la nota. El portón trasero se abrió y la voz de un hombre me obligaba a bajar de la furgoneta. Como pude bajé de la misma y el hombre asiéndome del brazo me acompañó a algún lugar dentro de lo que supuse debía ser un chalet.
Llegué, acompañado por ese hombre que a la postre resultó ser el marido de mi Ama y que no era más que otro sumiso a sus órdenes, a una habitación de la casa donde la Diosa esperaba. Al fin volvía a escuchar su voz cuando se dirigió a su otro sumiso ordenándole que se retirase hasta que le volviese a llamar.

Yo estaba de pie en el centro de la habitación, el otro sumiso ya se había ido y tan solo podía escuchar la respiración de mi Ama, ya que con la capucha de cuero no podía ver absolutamente nada. Sin mediar palabra se acercó (lo deduje del ruido que hacían los tacones contra el suelo) y me quitó la capucha. Mi sorpresa fue total al verla ataviada con una falda de cuero por encima de las rodillas un corsé también de cuero y unas preciosas sandalias con unos tacones de aguja vertiginosos que dejaban ver sus preciosos pies con sus uñas pintadas de un color rojo sangre y una fusta en la mano.

Se dispuso a dar vueltas alrededor mío mirándome de arriba abajo como si fuese una mercancía recién adquirida, mientras yo permanecía mirando al suelo y sin atreverme a mirarla a la cara.

La habitación estaba perfectamente equipada y decorada; disponía de una cruz de San Andrés clavada a una pared, del techo colgaba un aparato que no había visto más que en páginas especializadas de internet con un sistema de poleas y que servía para realizar suspensiones, en una de las paredes había colgado todo tipo de látigos, fustas, pinzas, pesos y todo tipo de material de la mejor calidad y en unas condiciones excelentes. La luz era tenue a base de velas y de focos que daban luz indirecta que daban un aspecto gótico a la habitación. En una de las paredes había un estupendo trono de madera subido a una tarima todo negro con el asiento de cuero del mismo color. Había también un potro de tortura como esos que aparecen en las ilustraciones de los libros dedicados a la inquisición y que sirven para estirar el cuerpo de las personas desde los brazos mientras del otro lado los tobillos permanecen atados a unas argollas. En una de las paredes había una rueda de madera con argollas para atar a una persona y poder darle vueltas con ella encima. Todos los detalles estaban cuidados hasta el más mínimo detalle.

El momento de la verdad había llegado y ya no había posibilidad de marcha atrás, estaba dispuesto a acatar todas las órdenes que mi Diosa creyese oportunas y a recibir los castigos, humillaciones y vejaciones concernientes a mi condición de sumiso. Era tal la majestuosidad de mi Señora que no gozaría rechistar ante cualquiera que fuese el castigo ni a vacilar ante sus órdenes.

Totalmente desnudo la primera orden que recibiría sería arrodillarme ante ella y adorarla como se merecía. Me arrodillé y con las manos atadas a la espalda con las muñequeras, acerqué en primer lugar mis labios hasta sus hermosos pies, calzados con esas imponentes sandalias negras de tacón alto, y comencé a besárselos con la mayor devoción, como si fuesen el mayor tesoro que existiese en este mundo, lo hice durante un buen rato que a mi me pareció un simple instante, acto seguido proseguí a acariciárselos con mi lengua, recorriendo todas las partes de su pie que quedaban a la vista. Tras pasar de un pie a otro en varias ocasiones, Ella levantó su pie derecho y me obligó a lamer la suela de su sandalia en primer lugar y el tacón después, jugaba metiendo y sacando su tacón de mi boca como si de un falo se tratase. Acto seguido me hizo repetir con el pie izquierdo y siguió jugueteando con su otro tacón.

Era tal mi devoción por mi Ama y mi nueva situación que no me di ni siquiera cuenta de la enorme erección que había tenido, aunque ella si fue consciente de la misma cosa que comprobé cuando me lo echó en cara con estas palabras, “Veo perrito que te permites ciertos lujos gratuitos sin pedir permiso, veremos si esto te provoca las mismas sensaciones. Estírate en el suelo boca arriba” obedecí al instante, en ese momento procedió a pisar mi miembro, que estaba duro como una roca, con su sandalia, moviéndola de arriba abajo y provocándome un dolor insoportable, especialmente cuando pisoteaba mis testículos, regodeándose y riéndose de mí mientras decía “¿Qué tal te sientes ahora, crees que volverás a tener una estúpida erección sin pedir permiso?”, el dolor que sentía era horrible, pero en ningún momento pensé en hacer uso de mi “privilegio” de usar el código “negro” a la primera de cambio y tan solo realizaba muecas de dolor intentando no soltar ni el más leve gemido, lo tenía merecido, de mi boca solo salió un “perdón Ama por mi osadía, no volverá a ocurrir”. Me dice que me levante como siempre en tono autoritario y que la primera lección ya la he aprendido, aunque no será la última. “Dirígete a la cruz”, me dice, cosa que hago al momento, me ata a ella por los tobillos y las muñecas cara a la pared. No puedo ver que es lo que va a hacer y sin tiempo para pensar, recibo el primer fustazo en mi nalga derecha, no consigo reaccionar cuando recibo otro en mi nalga izquierda y así uno detrás de otro, son fustazos secos y firmes que me provocan un dolor que no había sentido nunca hasta ese momento. De golpe me pregunta “¿Cuántos golpes de fusta te he dado?”, no tengo ni la más remota idea, por lo que le respondo “no lo se mi Ama” y ella me responde “pues muy mal, veo que no tienes ningún tipo de experiencia real, un buen sumiso debe contar los golpes que recibe de su Ama, cosa que no has hecho, pero no pasa nada, volveremos a empezar y ahora contarás uno tras otro hasta que decida acabar diciendo el número del fustazo seguido de la palabra “Ama”, ¿Entendido?” “Si mi Ama” respondí, así que empezó de nuevo el suplicio y esta vez yo contestaba a cada uno de sus golpes “uno Ama, dos Ama” y así sucesivamente hasta llegar a los cincuenta, que añadidos a los recibidos en la primera tanda, se convirtieron en un número de palos respetable por ser la primera vez, para mis adentros pensaba en cuanto tiempo tardaría en conseguir sentarme sin recordar este momento. Tenía las nalgas de un rojo encendido cuando finalizó y tan solo realizó dos comentarios, en primer lugar me comentó que ya había aprendido la segunda lección y en segundo que debía darme cuenta que todo el trabajo lo estaba realizando Ella, que era una ardua labor la de someter a un sumiso ya que se le había cansado el brazo al tener que repetir la tanda por culpa de mi falta de atención al no haber contado todos los golpes recibidos.

Debió pensar que ya era suficiente al ser mi primer día ya que sin mediar palabra me desató de la cruz y acto seguido me dijo que para despedirme debía arrodillarme y besarle la mano que mantenía extendida hacia mí. Llamó a su otro sumiso y le dijo que me acompañase de la misma manera y al mismo lugar en el que me había recogido. Se despidió de mí diciéndome que cuando creyera oportuno se pondría en contacto conmigo y que recordara todas las reglas que debía seguir así como las lecciones aprendidas hoy ya que no toleraba las insubordinaciones ni a los sumisos que no aprenden la lección.

Abandoné la sala de la misma manera que había llegado, con la máscara y acompañado por el otro sumiso hasta la furgoneta, en la cual encontré toda mi ropa como la había dejado y sobre ella había una rosa y una nota en la cual estaba escrita la siguiente frase “la rosa como el Ama es hermosa pero hay que ir siempre con cuidado al tratarla ya que sus espinas pueden realizar heridas muy dolorosas”.

Al llegar al lugar donde me recogió, se abrió el portón trasero de la furgoneta y salí de la misma. Habían pasado tan solo dos horas desde que mi fantasía dejó de ser una fantasía. Ya estaba a las órdenes de una Diosa verdadera y hermosa. Era el principio de algo que no sabía si algún día llegaría a su fin, pero no quería pensarlo tan solo pensaba que mi misión en este mundo ya estaba clara. Servir a mi Ama en lo que ella considerara necesario.

Cuando llegué a casa me metí en la ducha y tan solo esperaba el momento de recibir la próxima llamada que no tardaría en llegar y cuales serían las experiencias y lecciones que aprendería de mi bella Señora.”

EL ULTRA-FEMINISMO RADICAL v. LA SOCIEDAD PATRIARCAL (hembrismo contra machismo )

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Aunque parezca de lo más novedoso el tema de la dominacion femenina,esta se remonta hasta nuestros origenes más remotos.He encontradomucos articulos sobre el tema, pero tal vez este es el más ilustrativo.

Y en el principio hubo el matriarcado. Parece que desde los más remotos orígenes, de nuestra subespecie Homo sapiens sapiens – y probablemente también entre otras subespecies extintas como el Homo sapiens cro-magnon y el Homo sapiens neanderthalensis – la organización “social” fue matriarcal. Este fue el resultado del hecho de que los Homos  durante gran parte de su existencia no estaban conscientes del papel del acto sexual en la procreación. El embarazo de la mujer fue atribuido a la intervención de la Diosa y, lógicamente, aquélla fue considerada como la elegida de ésta y de cierta forma como su representante. La mujer, gracias a su acto creativo, se convirtió en la garante de la supervivencia de la comunidad a que perteneció. Los hijos pertenecían exclusivamente a ella, y la presencia masculina, el papel de tutor, en la vida de los hijos varones fue ocupado por uno, o varios, de sus tíos maternos. Estas convicciones convertían a las mujeres en el sexo dominante del punto de vista religioso, político/social y familiar. El papel de los hombres era, indudablemente, el de cazador/recolector y defensor de la mujer y sus hijos pero no como marido/padre sino como hermano/tío. Durante gran parte de la existencia de este sistema la palabra “dominante” probablemente solo se refería a que en las decisiones más o menos importantes de la familia la opinión de la mujer prevalecía, y en las decisiones del clan/tribu la de la mujer más vieja o posteriormente, con el desarrollo más institucional de la religión, la de la sacerdotisa (Vea: Matriarcado ). Hay que hacer hincapié que como el acto sexual para nuestros remotos antepasados no tuvo connotaciones procreativas estuvo dedicado exclusivamente al placer orgásmico – un maravilloso regalo de la Diosa – con plena libertad sexual.  Por otra parte los papeles sociales diferenciados de la mujer y del hombre tuvieron, como veremos después, una importante influencia sobre su socialización y aptitudes verbales.


Después de 30 o 40.000 años de existencia del Homo sapiens sapiens, el invento de la agricultura por parte de la mujer alrededor del 8º milenio a.C. significaba el comienzo de las civilizaciones y durante milenios este invento quedo bajo el control absoluto de las mujeres con el hombre convirtiéndose de recolector/cazador en peón agrario. El considerable crecimiento de las poblaciones de las sociedades agrícolas y los resultante cambios institucionales aumentó sustancialmente la preponderancia femenina y la aparición de sacrificios de varones humanos para aplacar a la Gran Diosa Agrícola (vea:
Sacrificios )

PRINCIPIO DE LA SOCIEDAD PATRIARCAL: Las sociedades patriarcales empiezan a difundirse a partir de la mitad del 3º milenio a.C. y nunca han logrado ser totalmente universales ya que todavía hay algunas tribus primitivas en plena época matriarcal. Tienen su origen en el nomadismo (vea para mas detalles: Nomadismo). Al comienzo las hordas nómadas que invadieron y sometieron las civilizaciones agrícolas fueron muy minoritarias y su religión patriarcal tuvo que compartir el espacio religioso con la matriarcal y solamente lograron el predominio después de un largo periodo de más de mil años. Ni siquiera entonces este predominio fue absoluto en todas las culturas. En Egipto después de la derrota y expulsión de los Hyskos al final de la XVII dinastía (vea: Hyskos) se instaló un sistema sincrético con una cierta preponderancia masculina. No hay duda que la mujer egipcia perdió poder político pero por lo demás no parece que el cambio afectara de ninguna manera a su vida diaria ( unos 1000 años mas tarde, Herodoto, después de un viaje a Egipto en el año 440 a. C  se asombró de la posición social de la mujer egipcia,”tan opuesta (!) a la de la mujer griega”). En Grecia la Diosa, en sus varias manifestaciones, mantuvo su posición  en el Olimpo, menos subordinada que la de las mujeres humanas en la tierra.  Algo parecido ocurrió en Roma, pero es importante notar que las mujeres con sus Misterios (vea: Misterios ) y su culto a la(s) Diosa(s) estaban mucho menos subyugadas que posteriormente bajo el monoteísmo patriarcal. Hasta el surgir del Cristianismo o mejor dicho, el catolicismo romano, solamente el Judaísmo (vea: Hebreos) logró implantarse como religión patriarcal pura y dura, y esto gracias a haber masacrado y expulsado la población autóctona del territorio que había conquistado.

CRISTIANISMO PRIMITIVO:  El lema sociológico del primitivo cristianismo era amor al prójimo, fraternidad, igualdad y libertad ( más o menos el mismo que después fue usado por la revolución francesa para desbancar no solamente al “ancien régime” sino también al cristianismo mismo). Lógicamente sus primeros adeptos fueron las mujeres, los pobres y los esclavos. Solamente hay que ver las observaciones misóginas de los primeros Padres de la Iglesia para darse cuenta que la pretensión de libertad e igualdad para las mujeres fue pura hipocresía (vea: Misoginia). No obstante, a finales del siglo IV cuando la secta romana del cristianismo primitivo se había convertido en la Iglesia Católica Apostólica Romana a base de perseguir y exterminar a sus competidores cristianos y a todo bicho religioso viviente, y cuando esta Iglesia se había hecho totalitaria, esclavista y aristocrática, olvidándose de los conceptos que he indicado más arriba, todavía pretendía mantener el concepto de la igualdad de la mujer (libre, por supuesto). La razón era sencilla:  todavía había muchas tribus bárbaras a convertir y la forma más fácil era a través de sus mujeres en general y de  sus reinas en particular ansiosas de liberarse del yugo patriarcal. Todo esta política supuestamente favorable a la mujer cambió radicalmente a partir de finales del  siglo X con la conversión al catolicismo de los magiares, los últimos “paganos”, quedando terminada la evangelización de Europa.

BRUJERÍA: La posición de la mujer  había ya empeorado mucho desde el siglo V en los territorios bajo el control espiritual – para llamarlo algo – de la Iglesia, pero ahora ésta se quitó definitivamente la máscara y  dejaba ver su verdadera cara misógina. A la mujer se le despojaba de todos sus derechos, incluyendo el de la propiedad, y se quedaba bajo el tutelaje de su padre y hermanos hasta su matrimonio cuando se convertía en propiedad de su marido. Hasta bien entrado el siglo XVII la subyugación oficial iba  creciendo. Un ejemplo es la caza de brujas empezado en el año 1050, no como se pretendía para terminar con el culto al Diablo o el satanismo – las mujeres no tenían ningún interés de adorar otro macho inmundo – sino para exterminar cualquier vestigio de los cultos matriarcales. No es que las mujeres de entonces tenían memoria de estos cultos, pero lo que si había pasado de generación a generación, de mujer a mujer, fueron los viejos conocimientos de lo que hoy en día se llama  medicina de herbolario, la ciencia y arte de las plantas medicinales. Como la postura oficial de la Iglesia fue que todas las enfermedades eran el resultado de la influencia de fuerzas sobrenaturales y hasta de posesión diabólica, la curación solamente podía ser efectuada a través de medios religiosos, por ejemplo la oración y/o encomendándose a ciertos santos. Con estas actitudes mentales no es sorprendente que las curaciones obtenidas por parte de las herbolarias/curanderas fueron consideradas como brujería, como actos diabólicos. En el siglo XIII apareció el tribunal de la Inquisición, que se encargó de perseguir entre otros a las brujas. Los hijos eran obligados a denunciar a sus madres, los maridos a sus mujeres y los familiares y vecinos se denunciaban entre sí. Se pagaba a los testigos para que declararan y a los sospechosos se les infligían torturas inhumanas para forzar su confesión. A los cazadores de brujas se les pagaba una recompensa por cada fallo condenatorio después de reunir las acusaciones y poner a prueba a las sospechosas. Se suponía que todos las brujas tenían marcas hechas por el Diablo en alguna parte de sus cuerpos, que eran insensibles al dolor. Los inquisidores no dudaban en traicionar sus promesas de perdón a aquellos que reconocían su culpa. Cientos de miles de mujeres fueron condenadas a la muerte por practicar la “brujería”.
La bula papal más influyente contra la brujería fue la Summis Desiderantes, promulgada por Inocencio VIII en 1484, que para ejecutarla nombró inquisidores regionales, y el Malleus maleficarum (el célebre Martillo de las brujas), escrito dos años después por dos dominicos alemanes.(Hasta la heroína francesa Juana de Arco fue juzgada por
un tribunal eclesiástico borgoñés  de brujería, y acusada de maldad por vestir ropas masculinas y de herejía por su creencia de que era directamente responsable ante Dios y no ante la Iglesia católica. Fue quemada en la hoguera en 1431). Las “confesiones” arrancadas bajo increíbles torturas por los inquisidores dominicos a sus victimas, y que consistieron simplemente en admitir de lo que aquellos les acusaban, ha dado lugar a toda una literatura sobre “aquellares” y “shabats” (supuestos reuniones y orgías de brujas con el Diablo) que no era más que el reflejo de la imaginación calenturienta de los inquisidores. Parece que estos castos monjes lo pasaban muy bien manipulando y manoseando los cuerpos desnudos de sus victimas para después torturarlas todavía más por ser causantes de sus erecciones y eyaculaciones diabólicas. Todo muy cristiano y santo, sin duda.

DESARROLLO POSTERIOR: Con el Renacimiento, y el debilitamiento de la Iglesia, la sociedad y en especial la gente más culto, empezó a tomar poco a poco conciencia de la injusticia de la posición de la mujer. La batalla formal por la igualdad comenzó con la publicación de la obra Una reivindicación de los derechos de la mujer (1792) de Mary Wollstonecraft. Posteriormente, con la aparición del proletariado y la incorporación de la mujer como mano de obra barata se puso de manifiesto su discriminación política, jurídica y económica. A comienzos del siglo XX nació el sufragismo, movimiento cuyo objetivo era conseguir el derecho al voto de la mujer, y que posteriormente daría paso al feminismo.

LA DESIGUALDAD DE LA MUJER EN LA PRÁCTICA: Hasta ahora hemos visto las implicaciones legales y ahora falta analizar como ésta desigualdad funcionaba en la práctica. No hay duda que funcionaba de una forma muy clasista. La aristócrata era inferior en derechos no solamente a su padre y sus hermanos y después a su marido sino también a los hombres de su clase. Esto tenía sus matices como demuestra la poesía trovadora dedicada al amor cortés a partir del siglo XI. Un amor platónico apasionado en que el hombre elevaba a la mujer amada -generalmente casada – sobre un pedestal y ella normalmente le correspondía con sutiles y perversas insinuaciones eróticas que no tenía intención de cumplir. Un juego cruel en el cual la dama disfrutaba de su poder. Lo que demuestra que la aristócrata aplicando sus artes de mujer no era tan desigual como aparentaba. Además, era infinitamente superior a los hombres de clases inferiores como comerciantes, criados, soldados, villanos etc. o sea más o menos el 99% de la población masculina. Dentro de estas clases los hombres tenían tan pocos derechos que hablar de la inferioridad de sus mujeres tiene poco sentido. Descartando la Inquisición durante la cual hombres y mujeres fueron condenados a partes iguales – ellos por herejes y ellas por brujas – la verdadera desigualdad de las mujeres aparece con la revolución industrial cuando primero la nueva clase burguesa y después la obrera, espoleadas por las iglesias, comenzaron imitar a la aristocracia atando corto a sus mujeres. Hay que admitir que en todo esto había un fuerte sentido de protección. Contrario a la idea romántica que el pasado era mejor que el presente, la vida era muy peligrosa. Hasta bien entrada el siglo XIX los caminos estaban plagados de bandoleros y cualquier mujer, en especial las aristócratas, corrían el peligro de ser violadas en cualquier desplazamiento; de allí las fuertes medidas de protección y la absoluta prohibición por parte de sus hombres de ir a ninguna parte sin acompañante. En las ciudades ocurría otro tanto. Últimamente ha salida a la luz el secuestro de muchas chicas en países de Europa oriental para ser convertidas en esclavas sexuales para los burdeles de Alemania, Francia y Inglaterra, pero es poco conocido que a mitades del siglo XIX existía el mismo comercio en sentido contrario. En aquellos tiempos centenares de chicas londinenses de familias burguesas desaparecieron todos los años para terminar en lujosos burdeles rusos, alemanes y otros, donde eran muy apreciadas, entre otras cosas, por la blancura de su piel y su delicado comportamiento. Hubo por lo tanto sobradas razones para la protección y la tutela de las mujeres jóvenes especialmente en las grandes ciudades. Las ultra-feministas mantienen la postura de que todos los hombres, sin excepción, se han aprovechado, consciente o inconscientemente, de la existencia de violadores y secuestradores para justificar la opresión de la mujer con el pretexto que era necesario para su protección. La acusación confunde, como tantas veces, causa y efecto. Por otra parte las novelas de, por ejemplo, Jane Austen y Charlotte Brontë demuestran que ya al principios del siglo XIX la mujer era bastante más dueña de su propio destino de lo que se ha supuesto.

EL PRINCIPIO DE LA DOMINACIÓN FEMENINA:

Poco antes de la mitad del siglo XIX ocurrió algo que a la larga tuvo una influencia insospechado sobre la relación entre hombres y mujeres. Era una época no solamente de considerables avances científicos sino también de grandes impostores pseudo-científicos que hacían su agosto con teorías estrafalarias. Una de estas teorías proclamaba las graves consecuencias en niños y adolescentes del abominable vicio de la masturbación  – décadas después todavía defendido por Richard von Krafft-Ebing – resultando en locura y ceguera. La sociedad victoriana con su hipócrita rechazo público de la sexualidad entre las clases altas abrazó estas teorías con entusiasmo. Como en estas clases los padres se ocupaban poco de la educación de los hijos y la dejaba en manos de niñeras, gobernantas e institutrices, ordenaban a estas de usar todos los medios necesarios para evitar que los niños se masturbasen o en caso de ser demasiado jóvenes simplemente se tocasen lascivamente. Los padres no tenían ni idea que con estos ordenes daban un inmenso poder a mujeres muchas veces sexualmente frustradas y resentidas por tener que trabajar en casas donde en general fueron tratadas como simples sirvientas. No hay duda que muchas de ellas se comportaban de forma correcta y limitaban su poder a atar las muñecas de sus cargos a los postes de la cama de tal forma que no les impedía dormir pero al mismo tiempo imposibilitaba que se tocasen. Pero había otras muchas que se aprovechaban de su ilimitado poder y que “educaban” a sus pupilos con latigazos y, teniéndoles de esta forma totalmente atemorizados, les instruían a ser auténticos esclavos sexuales adeptos en el sexo oral. Y si no satisficieron a sus gobernantas – de allí el famoso término “gobernanta inglesa” – ya sabían lo que les esperaba. Todo esto ha sido bien documentado en varios diarios escritos en su madurez por algunas de las victimas. Por estos nos llega la información de que, una vez enteradas de lo que pasaba, bastantes hermanas mayores se apuntaban a la diversión de disciplinar al maldito niño y de obtener sus primeros satisfacciones sexuales. No solamente esto; como era lógico la práctica se extendía hacía los cuartos de la servidumbre en los sótanos, y los amas de casa y las doncellas terminaron por aplicar el mismo régimen a los niños que entraron en la casa para servir. No es sorprendente que por un lado muchos de estos niños huyeron para siempre el contacto sexual con las mujeres convirtiéndose en homosexuales – el número de gays en las universidades ingleses aumentó vertiginosamente entre 1850 y 1914 – y otros identificaban para siempre sexo con dolor y se convirtieron en masoquistas sexuales. Lo que en el continente se llamaba el “vicio inglés” era la gran moda en Londres y amas dominadoras profesionales cobraban una libra por latigazo, lo que demostraba que su clientela era muy adinerada. Ya he mencionado a las hermanas mayores que entraban con gusto en el juego y no es sorprendente que estas chicas más tarde trataban de elegir como marido a hombres que tenían antecedentes de mal trato. También en este caso han salido a la luz algunos diarios en los cuales sus escritoras cuentan con detalle las entrevistas que mantuvieron con las antiguas gobernantes, institutrices y hermanas de sus pretendientes para encontrar al hombre adecuado. La tendencia tuvo su culminación literaria en “La Venus de las pieles” (1874),de Leopold von Sacher-Masoch, una abierta celebración de la sumisión masculina a la mujer/diosa dominante y considerado como el inicio del culto del FemDom (Dominación Femenina).

Siempre ha sorprendido con que rapidez los parlamentarios en varios países se rindieron y legalizaban el derecho al sufragio de las mujeres de su clase una vez que las “sufragistas” empezaron a exigirlo. Parece que muchas de las mujeres de los políticos de entonces mandaban lo suficientemente en casa para no aceptar que estos las negaban impunemente sus derechos. Antes he dicho de su “clase” porque durante mucho tiempo las sufragistas eran exclusivamente mujeres de los clases acomodados – por lo menos en Europa – que pedían el sufragio para sí, cabreadas por serles denegado un derecho del que disfrutaban sus criados; por ejemplo en Gran Bretaña se legalizó el sufragio femenino limitado según patrimonio y educación en 1919 para después universalizarlo en 1928.

A partir de allí el feminismo ha hecho enormes avances y ha logrado, poco a poco, obtener los mismos derechos y la misma consideración que el hombre. No hay hombre sensato que se oponga a la igualdad jurídica de la mujer y su igualdad de derechos políticos, económicos, sociales y sexuales. Esto no implica que sea igual. Muy al contrario la mujer es diferente al hombre – viva la diferencia – en casi todo los aspectos desde anatómicos a fisiológicos y hormonales que hagan que también sea diferente del punto del punto de vista psicológico. Hasta su cerebro funciona de forma diferente y llega a soluciones igualmente válidas por caminos distintos. Estas diferencias no implican ni superioridad ni inferioridad y solamente manifiestan la diferencia de sexo. Donde hay una diferencia notoria es en la capacidad verbal o, mejor dicho, la necesidad de expresión verbal de las mujeres. Recientes investigaciones han demostrado que la mujer habla en promedio hasta 7 veces más que el hombre y en la clase obrera esta diferencia es de 10 a 1, con lo que la mujer es claramente más social que el hombre. Parece que esto se remonta a los tiempos cuando el hombre se convirtió en cazador y durante los largos días de caza se acostumbró a comunicarse con sus compañeros con señales para no ahuyentar a las presas. Contrariamente las mujeres en los campamentos se acostumbraron a hablar mucho y en voz alta para asustar a posibles predadores. Con el tiempo las diferencias de capacidad verbal y de comunicación entre hombres y mujeres se han convertidas en uno de los principales problemas que afectan a la convivencia de las parejas.

Todos estamos a favor del feminismo pero como en todos los asuntos humanos también este movimiento positivo lleva en sus entrañas gérmenes patógenos que llevan a derivados altamente negativos y destructivos. En este caso el ultra-feminismo radical que he bautizado, en el título de este ensayo, como hembrismo. Este derivado no se contenta con la igualdad jurídica de hombres y mujeres sino proclama la superioridad femenina en todos los aspectos. Para ellas los hombres son simplemente mujeres incompletas y pretenden demostrarlo genéticamente manifestando que el cromosoma Y es un cromosoma X defectuoso, y por lo tanto inferior. Son vehementes defensores del FemDom que he descrito más arriba. Pretenden convertir los hombres en seres sumisos y obedientes a sus dictados, tanto en esclavos sexuales como en esclavos a secas para lo cual usan el simbolismo 24/7 (24 horas al día, 7 días a la semana; o sea total). Pretenden de esta forma resucitar el matriarcado prehistórico – erróneamente, ya que era un concepto muy diferente -, y convertirse en diosas para, y virtualmente en propietarias de, sus hombres. En Amazon.com, un Web principalmente dedicado a la venta de libros por Internet, hay toda una sección dedicada a esta aberración con cantidad de libros, muchos ya en ediciones múltiples, con títulos como ” Como convertir tu marido en tu esclavo”, y similares, auténticos manuales detalladas  para someter a los hombres. Parece que la iniciación comienza con incesantes ataques y humillaciones verbales para que el hombre se sienta cada vez más inútil y empequeñecido. También hay muchos Webs dedicados abiertamente a esta “filosofía” de la sumisión masculina y la dominación femenina, algunos de un extremismo brutal como Owk.com/cz., y otros no tanto dedicado a la esclavización como al exterminio del sexo masculino salvando solamente a ejemplares genéticamente superiores – sin semen no hay reproducción – para ser ordeñados (sic) según necesidad. También llama la atención la gran cantidad de anuncios de “amas dominantes” o “estrictas gobernantes” en la sección de relax de los periódicos lo que demuestra una gran afición masculina a esta “disciplina”. Hablando de disciplinas, las mujeres dominantes han inventado un artilugio que la Iglesia bien podía haber impuesto a sus sacerdotes célibes y que hubiera prevenido tanta pedofilia como últimamente ha salido a la luz. Lo digo en broma porque el artilugio en cuestión es el equivalente del cinturón de castidad medieval de las mujeres nobles y es un aparato que cubre el pene y los testículos- sin imposibilitar la erección – y puede ser cerrado con llave. El propósito es evitar no solamente la infidelidad sino también la masturbación resultando en una dependencia sexual total del hombre de la propietaria de su “llave”. Según las adictas al FemDom el artilugio centra totalmente el impulso sexual del esclavo en su ama y le hace todavía más sumiso. Cualquier comparación con el cinturón de castidad es puro invento ya que este era en realidad un cinturón anti-violación para proteger a las damas en sus viajes, siempre peligrosos por los bandoleros que infestaban los caminos. Eran las mujeres que controlaban las llaves y lo enviaban por mensajero a su destino. La idea de que los nobles cuando se iban de Cruzadas metieron a sus mujeres en un cinturón de hierro, que lógicamente se oxidaría rápidamente, es pura fantasía y hubiera resultado en la muerte de la mujer por infección en pocas semanas.

LA SILENCIOSA DIVULGACIÓN POR LA SOCIEDAD:

Hay fuentes que consideran que ya hay varios millones de parejas en que el varón está totalmente subyugado por la mujer y no tiene derechos sino solamente obligaciones de servidumbre forzosa mientras que ella tiene total poder de disciplina y puede castigarle impunemente y con saña por cualquier infracción por pequeña que sea. Hay gustos para todo y si hay hombres con inclinaciones masoquistas, allá ellos. Lo malo y lo preocupante es cómo la temática en cuestión, con su simbología, se ha convertido en una moda que de forma silenciosa y subterránea está infectando la sociedad. Es sorprendente averiguar que cuando una empresa dedicada a la fabricación del aparato de castidad masculina decidió hacer una encuesta entre mujeres casadas sin previos conocimientos del FemDom, se encontró que muchas de ellas, una vez que las habían explicado el propósito del aparato, quedaban entusiasmadas con la posibilidad de poder controlar a sus maridos y además solamente tener sexo cuando a ellas les apeteciera. Sorprendente, o quizás no tanto ya que las mujeres son capaces de aplicar criterios diferentes a ellas mismas que a los hombres. Si los encuestados hubieran sido hombres que se habían demostrados igual de entusiasmados con la idea de encorsetar a su mujeres con cinturones de castidad, las mujeres hubieron estado asqueadas de tanto machismo. Hay muchos otros ejemplos como el hecho de que en una reciente feria de sexo en Bilbao los puestos dedicados a la dominación femenina atrajeron muchos visitantes en su gran mayoría mujeres.
Hay muchos ejemplos menos crudos y más disfrazados:
En un anuncio de una conocida empresa de electrodomésticos, el marido no logra poner en marcha la lavadora y la mujer llama al servicio técnico hablando en voz baja. Cuando llegaban los operarios no se llevaban la lavadora sino al marido por inservible e inútil.
Otro anuncio estaba divido en dos partes: en la primera la mujer está leyendo sentada en el sofá y en el fondo se ve el marido lavando los platos en una cocina americana. Se oye una voz sobrepuesta sugiriendo la compra de un lavavajillas. En la segunda parte ya está instalado el electrodoméstico, la mujer sigue leyendo en el sofá pero ahora el marido está sumisamente de rodillas cortando las uñas a su mujer y cuando la hace un pequeño rasguño ella le pega una patada por inútil.
En una serie de televisión se ve una reunión de chicas y chicos; una pareja está discutiendo y ella le pega dos hostias a él. Los chicos inmediatamente retienen a su amigo para que no devuelve el favor, mientras que las chicas jalean a su amiga y festejan que le ha dado al tío su merecido.
Escenas en que un grupo de chicas comentan que los hombres son tontos y no valen para nada son corrientes en casi todas las series.
El año pasado en la pasarela de Cibeles, un modista presentaba a unos modelos vestidos en cuero negro, botas altas y látigo en mano, que rodeaban un hombre en el suelo, presuntamente desnudo y envuelto en cintas. Una típica escena FemDom.
Puedo seguir dando ejemplos hasta la náusea pero los que he dado son suficientes para darnos cuenta que se está dando un mensaje muy negativo. Parece que la mujer tiene derecho a despreciar y pegar impunemente a los hombres y que estos tienen que aceptarlo sin quejarse.

IMPLICACIONES LEGALES Y ACUSACIONES FALSAS: El subrepticio mensaje con que el ultra-feminismo radical ha infectado la sociedad – sorprendentemente todavía más en España que en otros países occidentales – es que los hombres somos malos por definición y que las mujeres son todas unas santitas indefensas que necesitan ser defendidas a través de leyes de discriminación positiva. El mensaje ha sido inconscientemente e irracionalmente aceptado por la sociedad con efectos nefastos. Ya sabemos que la discriminación positiva de unos resulta en la discriminación negativa de otros. Se ha creado todo una legislación contra la violencia de “género”, doméstica o familiar ( ya llamado “machista”) que es de lo más sexista y anticonstitucional imaginable. Las leyes españolas en cuestión han seguido las conclusiones del Consejo de Europa según las cuales que el 98% de las agresiones domésticas son del hombre contra la mujer. Me sorprende que no hayan dicho el 100% ya que las encuestas en que se basan son completamente unilaterales y ni siquiera indagan en la posibilidad de que el hombre sea la víctima y la mujer la agresora. En España todas las observaciones sobre violencia de “género” estan basadas en estimaciones y prejuicios sexistas sin que se hayan hechos estudios serios de campo. No es de sorprender entonces que las conclusiones españolas están en total contradicción con los estudios serios hechos en Estados Unidos, Canadá, Australia e Inglaterra y otros países. En 1984 dos mujeres estadounidenses Maureen McLeod y Judith Serna, antropóloga y socióloga respectivamente, hicieron un largo estudio para demostrar que la violencia familiar era básicamente masculina. No obstante, como eran académicas serias no trataban de disfrazar los resultados de su investigación cuando estos demostraban ser muy diferentes a su idea feminista preconcebida. Llegaron a la conclusión de que la mujer era tanto o más agresiva que los hombres y ganaba en actos violentos mientras que la agresión masculina ganaba en víctimas. Por otra parte relacionaban hasta el 85% del maltrato de niños y ancianos directamente con la mujer. La impresión original de que el maltrato era principalmente de hombres era el resultado de que el 92% de los hombres maltratados no se atrevieron a denunciarlo por miedo a hacer el ridículo. El estudio también demostró que el maltrato entre lesbianas era superior al de entre gays. Posteriormente multitud de estudios de campo efectuados por importantes universidades han colaborados estos resultados. Un estudio de la Universidad de California decía lo siguiente:

“Las mujeres son tanto o más agresivas que los hombres en sus relaciones con sus esposos o parejas”

“Los hombres tienen más probabilidades que las mujeres de sufrir ataques graves con cuchillos u objetos contundentes”

“El 29% de las mujeres reconocen haber agredido a su pareja en los últimos 5 años”

” Cuando la violencia se mide por actos las mujeres son más violentos que los hombres, y cuando se mide en heridas, los hombres son más violentos” (Parte de estas heridas son el resultado de la autodefensa del hombre contra ataques con arma blanca).

” En agresión verbal o psicológica las mujeres ganan por diez a uno”

“La violencia masculina suele estar asociada a situaciones de estrés y/o enfermedades mentales diagnosticadas, mientras que la violencia femenina no demuestra esta correlación.

La moral social o deniega o es muy tolerante con las agresiones de las mujeres porque considera que los hombres saben defenderse. Además existe el mito de que la violencia de la mujer nace de la autodefensa contra los ataques del hombre. Las razones admitidas por las mujeres desmontan el mito y van desde “He comprobado que la mayoría de los hombres han sido educados para no pegar a una mujer y no tengo miedo de que el mío responda a mi agresión”, y “Como las mujeres somos iguales podemos expresar nuestra rabia mediante la agresión física”, hasta “Me siento más poderosa cuando me comporto agresivamente con mi pareja”

Puedo citar muchos más estudios como por ejemplo el del Departamento de Justicia de EE.UU que realza que las agresiones de mujeres a los hombres suman el 14% de todas las agresiones físicas en la sociedad. Nada menos que 2,1 millones de mujeres agresoras al año. Pero para qué seguir. La cosa está tan claro como el agua. Para no exagerar hay que aceptar sin mas que la agresividad y la maldad están igualmente dividas entre los dos sexos. Conozco bastantes mujeres, inteligentes, moderados y tolerantes, que están en total desacuerdo con esta observación ya que consideran que en promedio la mujer es bastante peor que el hombre y el hombre en esencia más noble que la mujer. Pero siendo hombre quiero ser lo más equitativo posible.

Ya he dicho antes que en España se ha hecho poca investigación de campo. No obstante, de vez en cuando uno se encuentra con estadísticas sorprendentes. He aquí una del año 2000: 67 víctimas mortales femeninas y 46 masculinos por violencia de pareja. Continuamente estamos expuestos a esas letanías enumerativas en que nos cuentan en los medios de comunicación el número exacto de mujeres muertas hasta la fecha por la violencia “machista”, pero nada, absolutamente nada, sobre los hombres muertos por la violencia “hembrista”. Todos los hombres tenemos que darnos cuenta que estamos expuestos a una manipulación de mucha calada.

Antes he aludido a la legislación contra la violencia de “género”, doméstica o familiar ( ya llamada “machista”) y que ésta es de lo más sexista y anticonstitucional. La legislación en cuestión ha sido interpretada por el Tribunal Supremo en el sentido de que en casos de maltrato del hombre a la mujer “el testimonio de la víctima es suficiente para fundamentar una condena”. Una flagrante violación del derecho humano y constitucional a la presunción de inocencia. Con esto se han dado a las mujeres un enorme poder de coacción del cual los sesudos jueces masculinos parecen no haberse dado cuenta. Es evidente que están convencidos que los demás hombres – ellos desde luego no – son todos unas malas bestias en potencia y hay que proteger a las pobrecitas mujeres contra tanta inmundicia masculina. Era de prever que muchas mujeres han aprovechada esta insospechada oportunidad de deshacerse de sus maridos. Te pegas unas hostias en la cara, o intercambias unas con una amiga que tiene el mismo propósito que tu, y ¡hala! ya puedes ir a la comisaría y acusar a tu marido de maltrato. Con el resultado de que el hombre se encuentra, totalmente inocente, en la calle; ella se queda con la casa, los niños etc., se hecha un amante y a vivir. A él además le aplican una orden de alejamiento para que ella puede vivir más tranquilamente.  Todo esto es posible porque la piel de la mujer es muchísimo más fina y delicada que la del hombre y se pone morada con gran facilidad. Cuando vemos en la televisión mujeres con aparatosas moratones y cardenales en la cara hay que darse cuenta que son heridas muy superficiales que se curan en uno o dos semanas sin dejar cicatriz mientras que dar bofetadas de la misma intensidad a un hombre casi no dejaría señal.  Ya hay muchas jueces femeninas muy sospechosos de la validez de muchas de las denuncias de maltrato que, conocedoras de su sexo, están pidiendo una urgente revisión de la legislación por abuso por parte de las mujeres.

Es muy posible que el porcentaje de acusaciones falsas de maltrato sea comparable con el de las acusaciones falsas de violación. Otro asunto de extrema gravedad poco investigado en España. Otra vez tenemos que irnos a EE.UU donde se han hecho muchos estudios de campo por facultades de sociología y sexología de las universidades más prestigiosas del país. Los estudios fueron hechos, previa invitación de la policía local, en pequeñas ciudades con un bajo nivel de criminalidad lo que había permitido a los investigadores policiales de indagar más en las denuncias en cuestión con el resultado de que muchas de estas les resultaban altamente sospechosas. El criterio aplicado en los estudios era que solamente se consideraba falsa una denuncia si la acusadora admitía voluntariamente haber mentido. El resultado de todas los estudios basados en este criterio fue que casi un 50% de todas las denuncias fueron falsas. Además, la mitad de las denuncias del otro 50% fueron consideradas por lo menos altamente sospechosas. Es muy posible que en muchos casos de denuncias falsas el acusado haya sido condenado a largos años de cárcel. Las falsas acusaciones obedecían principalmente a tres motivos:

  • “el establecimiento de una coartada para justificar embarazos de adolescentes o de mujeres casadas cuyo marido no podía ser el padre biológico (ausencia, raza, vasectomía, etc.). En estos casos, menos mal, denunciaron violación por desconocidos.

  • Venganza, rencor y despecho contra un hombre que había rechazado las avances sexuales de la acusadora. (como dijo Shakespeare: “No hay furia en el infierno comparable a la de una mujer rechazada”)

  • Necesidad de suscitar compasión.

En ningún caso las retractoras fueron acusadas por denuncia falsa. Siguiendo con el paralelismo que he indicado antes es absolutamente aterrador que una parte importante de las acusaciones de maltrato pudieran ser falsas y que no se trata de hechos aislados. El maltrato y la violación son hechos abominables pero si las asociaciones feministas no dejan de obviar la manipulación de nuestro sistema legal por parte de muchas mujeres con falsas acusaciones para su propio provecho, solamente logran que a la larga tanto el maltrato como la violación terminan por convertirse en banalidades. Las feministas de verdad debieran sentir vergüenza ajena de las mujeres que se aprovechan tan vilmente del dolor de las verdaderas víctimas. Son ellas que debieran antes que nadie denunciarlas y exigir que las acusaciones falsas serán consideradas como delitos penales.

ã 3/2008

En pocas palabrasmal que les pese a nuestros compañeros,amigos, amantes,adoradores y demas sub-especies masculinas, desde siempre, quienes han mandado hemos sido nosotras, las mujeres.Otra cosa es lo que,por razones nuestras, les hayamos dejado creer a nuestros “machos”.

Febrero 22, 2009

Enlaces de Dominacion Femenina.El Universo de las Diosas

Archivado en: Enlaces, encuentros — Etiquetas:, , , , , , , , — amadelanoche @ 10:57 pm

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